lunes, 11 de enero de 2010

Brasa al viento


Brasa destemplada. Inerte.
Como en la quimera antigua no deseada.
Entra el soplo del viento,
enajenado ente.

Duro como aquel día.
Duro como aquellos argumentos,
como esa intransigente visita de la muerte,
rompiendo contra la ola, quebrándose, sordamente.

Has de volver ceniza.
Calma y tempestad connaturales.
Es ya otro día. - Intento.
Recuerdo ya otras cosas, trato de calmar al viento.

Inevitable, lento.
- No es posible detener al viento.
Duro como la misma verdad,
intempestivo, anacrónico... Duro.

Brasa al viento se crece.
Fuego sutura el pensamiento,
calor y coraje,
lineas de sudor y sufrimiento.

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