martes, 12 de enero de 2010

otro martes

Al sonar de las siete con lejanos
ecos canes; posteriormente cercanos.
Despierto como de otro momento,
creo que estoy cansado.

Al sonar de las siete con esos inocentes
sonidos he despertado.
Miro a mi alrededor, la boca apretada,
unida con otras líneas; cosida.

Sumerjo las manos dentro de la caliente mentira,
me alejo; me resisto.
Mandíbula quebrada,
abro la boca y mastico; trago saliva.

Siete leguas hasta al baño,
rompe el frío; no es opción.
Calma me digo, el corazón se revuelca.
Suena todo de repente; ensordece.

Todo sucede a las siete; no me levanto.
Poco a poco me voy vaciando.


No estoy dormido; Insistente.
Rotas las manos; se que duele.
Me propongo firmemente; Convencido.
Y se de buena fuente,
que habré de levantarme.

No hay comentarios: