Siempre que biene el tiempo fresco, o sea al medio del otonio, a mí me da
la loca de pensar ideas de tipo eséntrico y esótico, como ser por egenplo
que me gustaría venirme golondrina para agarrar y volar a los paíx
adonde haiga calor, o de ser hormiga para meterme bien adentro de una
cueva y comer los productos guardados en el verano o de ser una bívora
como las del solójico, que las tienen bien guardadas en una jaula de vidrio
con calefación para que no se queden duras de frío, que es lo que les pasa
a los pobres seres humanos que no pueden comprarse ropa con lo cara
questá, ni pueden calentarse por la falta del querosén, la falta del carbón,
la falta de lenia, la falta de petrolio y tamién la falta de plata, porque
cuando uno anda con biyuya ensima puede entrar a cualquier boliche y
mandarse una buena grapa que hay que ver lo que calienta, aunque no
conbiene abusar, porque del abuso entra el visio y del visio la dejeneradés
tanto del cuerpo como de las taras moral de cada cual, y cuando se viene
abajo por la pendiente fatal de la falta de buena condupta en todo sentido,
ya nadie ni nadies lo salva de acabar en el más espantoso tacho de basura
del desprastijio humano, y nunca le van a dar una mano para sacarlo de
adentro del fango enmundo entre el cual se rebuelca, ni más ni meno que
si fuera un cóndor que cuando joven supo correr y volar por la punta de
las altas montanias, pero que al ser viejo cayó parabajo como bombardero
en picada que le falia el motor moral. ¡Y ojalá que lo que estoy
escribiendolé sirbalguno para que mire bien su comportamiento y que no
searrepienta cuando es tarde y ya todo se haiga ido al corno por culpa
suya!
domingo, 24 de enero de 2010
tal vez...

la vida moderna invada el mundo huichol y vaya borrando poco a poco las huellas de ese mundo mágico y misterioso, pero todavía unos pocos elegidos escogen el duro camino del chamanismo, guiados por los Marakame y por el protector abrazo del Híkuri, el rostro del divino, la planta sagrada del desierto y maestro de la forma correcta de vivir de los brujos perdidos en el tiempo.
IDEALISTA
Es de pocos
esa inquietud de perseguir ávidamente alguna quimera, venerando a
filósofos, artistas y pensadores que fundieron en síntesis supremas sus
visiones del ser y de la eternidad, volando más allá de lo real. Los seres
de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo sentimiento
polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en la
humanidad: son idealistas.
esa inquietud de perseguir ávidamente alguna quimera, venerando a
filósofos, artistas y pensadores que fundieron en síntesis supremas sus
visiones del ser y de la eternidad, volando más allá de lo real. Los seres
de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo sentimiento
polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en la
humanidad: son idealistas.
jueves, 14 de enero de 2010
Haiku; Invierno
martes, 12 de enero de 2010
otro martes
Al sonar de las siete con lejanos
ecos canes; posteriormente cercanos.
Despierto como de otro momento,
creo que estoy cansado.
Al sonar de las siete con esos inocentes
sonidos he despertado.
Miro a mi alrededor, la boca apretada,
unida con otras líneas; cosida.
Sumerjo las manos dentro de la caliente mentira,
me alejo; me resisto.
Mandíbula quebrada,
abro la boca y mastico; trago saliva.
Siete leguas hasta al baño,
rompe el frío; no es opción.
Calma me digo, el corazón se revuelca.
Suena todo de repente; ensordece.
Todo sucede a las siete; no me levanto.
Poco a poco me voy vaciando.
No estoy dormido; Insistente.
Rotas las manos; se que duele.
Me propongo firmemente; Convencido.
Y se de buena fuente,
que habré de levantarme.
ecos canes; posteriormente cercanos.
Despierto como de otro momento,
creo que estoy cansado.
Al sonar de las siete con esos inocentes
sonidos he despertado.
Miro a mi alrededor, la boca apretada,
unida con otras líneas; cosida.
Sumerjo las manos dentro de la caliente mentira,
me alejo; me resisto.
Mandíbula quebrada,
abro la boca y mastico; trago saliva.
Siete leguas hasta al baño,
rompe el frío; no es opción.
Calma me digo, el corazón se revuelca.
Suena todo de repente; ensordece.
Todo sucede a las siete; no me levanto.
Poco a poco me voy vaciando.
No estoy dormido; Insistente.
Rotas las manos; se que duele.
Me propongo firmemente; Convencido.
Y se de buena fuente,
que habré de levantarme.
lunes, 11 de enero de 2010
Brasa al viento

Brasa destemplada. Inerte.
Como en la quimera antigua no deseada.
Entra el soplo del viento,
enajenado ente.
Duro como aquel día.
Duro como aquellos argumentos,
como esa intransigente visita de la muerte,
rompiendo contra la ola, quebrándose, sordamente.
Has de volver ceniza.
Calma y tempestad connaturales.
Es ya otro día. - Intento.
Recuerdo ya otras cosas, trato de calmar al viento.
Inevitable, lento.
- No es posible detener al viento.
Duro como la misma verdad,
intempestivo, anacrónico... Duro.
Brasa al viento se crece.
Fuego sutura el pensamiento,
calor y coraje,
lineas de sudor y sufrimiento.
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