Para los ligados de la mano derecha
VII
Lo más rápido posible
Línea de humo que atraviesa inquieta
la cajuela de mis ojos
transpiro en parpadeos tu nombre
se levanta súbitamente el polvo
de la doble ostra de mi rostro
ardiendo en sórdido deseo
a la estéril sustancia que conforma
tu materia
aspiro la cal de tu sonrisa
la sierra de tus dientes
que arranca dulcemente
cartílagos de piedras acústicas
tus rodillas de azufre
donde pongo a freír
la esperanza de los hincados a Dios
(de los hincados a nadie)
Sostengo sobre el bastón
de mi cigarro
la leprosa mano mía
que aúlla las agudas palabras
que no se pueden escribir
proceso la tabla periódica
con enmohecidos pulmones
exhalo plumas zopilote
con eructos falsos fe
aquí en la tierra convives puntualmente
con angustiantes hedores a mierda
dulce porquería que nos calzamos
untamos en las bolsas; echamos a volar
sin embargo
no me permito el desesperante lujo
de parar de buscarte
arrojo señales de oscura hemoglobina
hacia todos los puertos
que levanta el occidente
aferro con miles de puntos de seda
las alas de tus ojos cerrados
el cuadro que retumba
al derecho de mi cama
las polillas perfumadas
pululan el carroñoso algodón
de mis almohadas
Sacude el himno de tu voz enardecida
trazando perversiones
obscena dictadora
del servicio secreto de mis manos
todo está regado aquí
entre partículas de fiebre
y fotones de filmes desvelados
inútilmente trato de reconstruirte
entre metáforas pixel
entre clínicas y fuentes
tu canto inyectado en Reb
con el neodimio de tu lengua
retumba señales porosas que no se oyen
m i e n t r a s
pongo a hervir mediocres pastas
ateas reminiscencias
del tísico cuerpo de cristo
me inscribo haciendo sombra
al paréntesis de arterias
que estrecharan la traslación
entre nosotros.
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