Mariposas de alas invisibles, revolotean descaradas sobre mi cabeza.
Suenan como aquel arrullo marítimo; guia indiscutible hacia el fin
de los atraídos a las sirenas. Lineas de cables llenos de luz
bordean las faldas de las montañas eternas. Piedras encajadas en las
plantas de los pies de las señoras, que bajan caminando de prisa
los costales de café sujetos con mecates en la frente. Violines rompen,
estrellan huapangos desnudos y directos. Hongos que crecen misteriosos
bajo la caca de las vacas y otros animales. Suenan inútiles mis notas
entre la nada, ecos de baladas. Que lindo bailabas,
que ternura tus lindas botas, tus ojos lejos, tus manos blancas.
sábado, 27 de noviembre de 2010
salvador, trinidad y don lidio.
son personas que conoci aqui. La señora me dice; -esta vida es como la neblina que ves en las montañas, el silencio la detiene, cae y muere. Chava dice: -pinche oscar, no mames esto es el paraiso, que no ves los colores? Don lidio coge la guitarra entre sus jodidas manos de campo y me pregunta; - con esto ya puedo formar mi grupo de huapango? tengo un sobrino que no ve! pero toca la jarana!
viernes, 26 de noviembre de 2010
el mundo de adentro
Llegue a este sitio la semana pasada, al principio la atmósfera tibia y húmeda llenaba mis pulmones lentamente, -me precipite a despojarme del saco. El calor aun siendo de madrugada se formaba en la frente poco a poco en forma de gotas. Levante la vista hacia la inconfundible linea horizontal y pude observar claramente la tremenda inmensidad de las montañas, de pronto pude sentir y constatar que me encontraba rodeado de la escarpada figura vegetal. El verde claro y vivo lo llenaba todo, absorbiendome. Aun el claro del sol estaba por despuntar lejanamente, eran las seis de la mañana. Sonidos de aves y animales extraños entonaban cantos y rituales previos al dia, la gente caminaba hacia todas partes, sombreros y faldas de manta, botes de miel, sacos de frijol y café en la espalda, este lugar despertaba.
Este tiempo fue transcurriendo despacio, al principio por horas, después por parvadas. Cuando llegue a la plaza un bloque de piedra inmenso se encontró en mi camino, - no se si yo me encontré con el. Tratado con violencia por los días y la humedad en forma de tiempo, me encontré de frente al templo mas antiguo de la producción sacra española en México. Entre para recoger pedazos de vida, instantes impregnados en el suelo, restos de oraciones y sal de lágrimas de los esperanzados, suplicas, quejidos; nada en realidad. Después de estar ahí por un tiempo desconocido, al salir el sol ya fregaba la mente y el alma, las cosas viajaban con mas rapidez que antes, los olores mágicos comenzaban a gustarme, frutas; limones, plátano y sandías, agua corriente, bolsas abiertas repletas de café como costales de oro puro, comidas condimentadas con ancestrales recetas, callejones despidiendo aromas a vainilla, helechos quimicos, coyoles, alcohol de miel, chiles secos, canelas frescas y sudor. El tiempo retrocedía. Las carretillas llevaban suficiente maíz, la carne de las reses colgaban de los ganchos en las carnicerías, las tienditas de paletas de hielo abrían de puerta en puerta su entrada al paraíso y las hojas del viento apenas se mecían al soplido de ese deseado aliento, refrescando gotitas de sudor en mi cuello. Estoy aquí.
Subiendo en alguno de mis días aquí, rumbo a la montaña, me encontré con un lugar sagrado e irreal conocido como pozas, camino trazado por el agua tras milenario esfuerzo, piedra verde parecida al jade, mariposas invisibles y rocío de lluvia refrescando la cara. Aquellas orquideas parecen fantasmas, gotas de color infinito, punteando como un juego la selva que rodeaba mi camino. Los gusanos amarillos comen hojas, levantar una piedra del suelo significa rascarle la panza a la tierra, miles de insectos corren y suben a la rama vecina, como en las escondidillas. Hay piedras apiladas por hombres, algunos dicen que fueron sueños, serpientes de piedra suben al sol, rejas con figuras de flores cercan espacios vacíos, arcos con forma de arañas y pequeños salones que asemejan submarinos o mantarrayas se confunden con el todo por aquel matiz de musgo y tiempo. Las fuentes, las murallas, los candiles, las formas mágicas, salidas confusamente de la imaginacion onírica de varios tipos, están incrustadas en esta dimensión indeterminada. Ahí entre la nada, medite sentado en el punto mas alto de una torre destrozada. he pensado en la comida de mama, los subproductos de la música y el arte, la existencia de dios, mi tiempo de vida, la metáfora de la muerte, el futuro, las cosas tristisimas de la hermosa vida. Aun no se si estoy aquí.
Los regordetes gringos, rojizos cachetones, disfrazados de shorts y ridículos sombreros, cámaras, abanicos eléctricos y celulares, hablan su dialecto absurdo y arrastrado que ellos creen que es español. Los grupos se mueven tomando dos fotos por paso, posan con la pared, con los arcos inmensos como lo harían con cualquier mcdonald's, sus murmullos en lenguas jocosas, distraen mi atención y los percibo como una manada de ruido pasajera, finalmente se van, tal vez a comer una hamburguesa.
La barba me crece mientras estoy sentado en esta torre infinita, mi respiracion es tranquila, hace mucho que no es como ahora, un hilo de hormigas pasa frente a mi, la tarde empieza a ceder lentamente, escucho claramente el latir de mi pecho cargado de sangre, el sonido del río es cada vez mas fuerte, esta anocheciendo. De pronto un súbito escalofrío me recorre,- Comienzo a pensar en mi. Tal vez no estoy aquí, tal vez aquí no hay nadie.
lunes, 22 de noviembre de 2010
veo...
Lajas desquebrajadas en el tiempo que aquí es verde. Costales llenos de frijol y café; luces, huapangueros lanzando sus mejores coplas, zacahuil de pollo y puerco, agua de sabores, inmensas cascadas, figuras de piedra serpentina hacia la nada, sombreros, aromas nítidos: vainilla, flores, platillos de cocina. Sitio donde habitan caracoles, aves blancas, templos encima de templos, mujeres que sonrien mientras bailan, suena a lo lejos la jarana; supongo que es verdad, tal vez lo sea.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Pero entonces lo haría otra vez
Esta infinita linea horizontal de verde sin fin
lo pone a uno a pensar cosas bastas y bellas,
-tiempo. El aire cargado de agua,
la respiración pesada y difícil.
verde sin fin.
El adoquin desgastado, empinadas laderas desquebrajadas,
la música vuelve de todos lados.
La inocencia no esta de frente si no adentro
cuando me precipito a hacerte esa llamada.
Pero es que es tan verde, increíblemente verde aquí,
que nada puede salir mal logrado.
Quisiera compartir en otra dimensión ya lejana
todo esto contigo.
Todo esta de mas; imaginarte de la mano junto a mi
cruzando las callejuelas despacio,
detenidos por la muralla de callejones rosados,
escuchando los ladridos y maullidos de los perros y gatos.
Yo se que esto no esta bien. Uno puede perderse y dejar
de entender la realidad embustera,
pero es que aquí todo es tan verde, vivo y hermoso
que sin importarme lo que dijeras;
haría otra vez esa llamada, tan solo para sentirme junto a ti.
lo pone a uno a pensar cosas bastas y bellas,
-tiempo. El aire cargado de agua,
la respiración pesada y difícil.
verde sin fin.
El adoquin desgastado, empinadas laderas desquebrajadas,
la música vuelve de todos lados.
La inocencia no esta de frente si no adentro
cuando me precipito a hacerte esa llamada.
Pero es que es tan verde, increíblemente verde aquí,
que nada puede salir mal logrado.
Quisiera compartir en otra dimensión ya lejana
todo esto contigo.
Todo esta de mas; imaginarte de la mano junto a mi
cruzando las callejuelas despacio,
detenidos por la muralla de callejones rosados,
escuchando los ladridos y maullidos de los perros y gatos.
Yo se que esto no esta bien. Uno puede perderse y dejar
de entender la realidad embustera,
pero es que aquí todo es tan verde, vivo y hermoso
que sin importarme lo que dijeras;
haría otra vez esa llamada, tan solo para sentirme junto a ti.
martes, 16 de noviembre de 2010
Si tuviera tu boca
Si tuviera tu boca
refendaría el silencio de adoquines y escaleras
usurparía los oídos internos de tus oídos
agrandaría las muecas del Delirio
mordería los huesos de mi muerte.
Si tuviera tu boca
cantaría los boleros de calles desoladas
al frío ausente de tu ausencia
degustaría aladas bocanadas de placer
inmutadas fragancias feromónicas.
Si tuviera tu boca
gritaría a la Galaxia galaxias guturales
sobre la bóveda de tu tráquea
desgranaría los maizales
del polietileno del alcantarillado.
Si tuviera tu boca
sangraría mis encías con tus muletillas
sacaría las muelas del juicio con tus palabras
y subiría al acantilado de tu pecho
desde tu infinidad.
Si tuviera tu boca
pesaría la soledad lo mismo que las rocas
la ansiedad lo mismo que las horas
desearía cabalmente el tacto minúsculo de tus labios
al tacito recuerdo de la piel.
Si tuviera tu boca
crecería como tu sonrisa día a día
como tu risa poro a poro
Mujer
si la tuviera.
refendaría el silencio de adoquines y escaleras
usurparía los oídos internos de tus oídos
agrandaría las muecas del Delirio
mordería los huesos de mi muerte.
Si tuviera tu boca
cantaría los boleros de calles desoladas
al frío ausente de tu ausencia
degustaría aladas bocanadas de placer
inmutadas fragancias feromónicas.
Si tuviera tu boca
gritaría a la Galaxia galaxias guturales
sobre la bóveda de tu tráquea
desgranaría los maizales
del polietileno del alcantarillado.
Si tuviera tu boca
sangraría mis encías con tus muletillas
sacaría las muelas del juicio con tus palabras
y subiría al acantilado de tu pecho
desde tu infinidad.
Si tuviera tu boca
pesaría la soledad lo mismo que las rocas
la ansiedad lo mismo que las horas
desearía cabalmente el tacto minúsculo de tus labios
al tacito recuerdo de la piel.
Si tuviera tu boca
crecería como tu sonrisa día a día
como tu risa poro a poro
Mujer
si la tuviera.
Dindi

...Cmaj7 Bbmaj7 Cmaj7 Bbmaj7
Sky, so vast is the sky, with far away clouds just wandering by
Amaj7 F#m9 Bm9 E13/-9
Where do they go, oh I don't know, don't know
Cmaj7 Bbmaj7 Cmaj7 Bbmaj7
Wind that speaks to the leaves telling stories that no one believes
Amaj7 F#m9 Bm9 E13/-9
Stories of love belong to you and to me
Cmaj7 Bbmaj7 Cmaj7 Gm7 F#7/-5 Fmaj7
Oh Dindi, if I only have words I would say all the beautiful things that I see
G#6 Cmaj7 Bbmaj7
when you're with me, oh my Dindi
Cmaj7 Bbmaj7 Cmaj7 Gm7 F#7/-5 Fmaj7
Oh Dindi, like the song of the wind in the trees, that's how my life is singing Dindi
G#6 Cmaj7 Gm6 F#dim B7
happy Dindi, when you're with me
Em F#dim B7 Em F#dim Em A7/+5 A7 Dm7 Edim A7 Dm7 Edim Dm7
I love you more each day, yes I do, yes I do, I'd let you go away if you take me with you
G7/-9 Cmaj7 Bbmaj7 Cmaj7 Gm7 C7/-5 Fmaj7
Don't you know Dindi, I'd be running, searching for you like a river that can't find sea
G#6 Cmaj7 Bbmaj7 Cmaj7 Bbmaj7 Cmaj7
That would be me without you my Dindi, Dindi, Dindi.
lunes, 15 de noviembre de 2010
El papa de mi mama
Señor usted disculpe que no lo llame abuelo.
- Es extraño sin embargo, que nos parezcamos tanto.
Tal vez/no podemos saberlo. Sea por algo.
Sabemos que cantaba. Ejemplar hombre de familia,
Mama no recuerda ni un solo manazo de usted.
-me da por decir cosas absurdas.
Pero. ¿Por qué se fue?
Hable con ella. Ella es suya, hable con ella.
O hable conmigo o diga algo lo que sea,
Tal vez no estamos leyendo bien los signos.
Mama dice que en su funeral sus amigos lloraron.
Que podemos decirle sus desconocidos nietos,
¿A dónde irían nuestras palabras?
-¿Cual es la canción que cantaba?
Tal vez yo podría tocar para mama.
Señor usted disculpe que no lo llame abuelo.
Pero trate de entender.
Sé que usted y yo nos parecemos,
Tal vez lo confirmemos después.
- Es extraño sin embargo, que nos parezcamos tanto.
Tal vez/no podemos saberlo. Sea por algo.
Sabemos que cantaba. Ejemplar hombre de familia,
Mama no recuerda ni un solo manazo de usted.
-me da por decir cosas absurdas.
Pero. ¿Por qué se fue?
Hable con ella. Ella es suya, hable con ella.
O hable conmigo o diga algo lo que sea,
Tal vez no estamos leyendo bien los signos.
Mama dice que en su funeral sus amigos lloraron.
Que podemos decirle sus desconocidos nietos,
¿A dónde irían nuestras palabras?
-¿Cual es la canción que cantaba?
Tal vez yo podría tocar para mama.
Señor usted disculpe que no lo llame abuelo.
Pero trate de entender.
Sé que usted y yo nos parecemos,
Tal vez lo confirmemos después.
sexo a.m
No es que me queje. Pero es incierto el sexo matutino.
Cuando la metáfora de los pechos desnudos,
no corresponde con la otra idea de los ríos de leche,
- esa que alimenta el corazón del niño.
Mea corpus solo busca ángulos y perversiones.
No es que me queje. Pero me fastidia coger así.
¿Qué hay de las otras latitudes?
Eso que ensucia por dentro, que traba desde dentro,
estomago deshecho por tanto desdén, tanto inequívoco silencio.
No es que me queje. Pero donde quedo yo para seguir el día.
Es una costumbre de los muertos,
No hay daño, no hay riesgo, sin sudor, sin gritos, sin nada.
Tiempo a solas para recorrer los terrenos de su cuerpo.
La distancia entre sus muslos, el desgarre de mis manos
Rompiendo contra su figura, leyendo las inscripciones de sus dedos,
Enredado en la paz de su cintura.
No es que me queje, pero. Prefiero el contacto antiguo,
El insoportable silencio, tabaco entre los dedos al recibir la mañana,
taza de café, el ladrido de los perros, la cama destendida,
Prefiero, porque esto de andar saltando como idiota,
Me hizo pensar en el amor y en otras breves cosas.
Cuando la metáfora de los pechos desnudos,
no corresponde con la otra idea de los ríos de leche,
- esa que alimenta el corazón del niño.
Mea corpus solo busca ángulos y perversiones.
No es que me queje. Pero me fastidia coger así.
¿Qué hay de las otras latitudes?
Eso que ensucia por dentro, que traba desde dentro,
estomago deshecho por tanto desdén, tanto inequívoco silencio.
No es que me queje. Pero donde quedo yo para seguir el día.
Es una costumbre de los muertos,
No hay daño, no hay riesgo, sin sudor, sin gritos, sin nada.
Tiempo a solas para recorrer los terrenos de su cuerpo.
La distancia entre sus muslos, el desgarre de mis manos
Rompiendo contra su figura, leyendo las inscripciones de sus dedos,
Enredado en la paz de su cintura.
No es que me queje, pero. Prefiero el contacto antiguo,
El insoportable silencio, tabaco entre los dedos al recibir la mañana,
taza de café, el ladrido de los perros, la cama destendida,
Prefiero, porque esto de andar saltando como idiota,
Me hizo pensar en el amor y en otras breves cosas.
eterna
Postrado cerca de tu incierto reposo,
mirando esa piedra infame y antigua.
Crece la hora que sobreviene a todo,
y yo no hago si no pensar en la muerte.
¿Quién fuiste tú? Supuesta mujer del cabello negro.
Has dejado, te has ido.
Distante, como aquella tarde en que quebró la tierra,
y el cuerpo no hizo sino imitarte.
Yo no sé quien fuiste. Llega a mí solo un esbozo delirante.
Tú pones las manos de mi madre a temblar,
su garganta a temblar, sus ojos lejanos.
¿Donde estas ahora para ella?
Bien se que me quisiste, y yo. Inútilmente te quiero.
Estúpidamente intento recordarte, y te quiero, aun sin conocerte,
aun sin tus manos sobre mi cabeza, aun sin saber si exististe.
Mujer del cabello negro, perfil impecable, dichosa tu que ya no vives.
Tal vez el no verte, sea solo razón relativa.
Tal vez.
Tu no puedes contestarme, acercarte a mí y levantar mis brazos.
Debe de ser una fantasía la de nosotros.
Uno vive lejos y cerca del final,
pero aun así, y sin poder saberte,
sin reconocer el día que sobrevenga despacio y limpio,
Dolores, tus manos llevaran las mías
y nunca más pensare en tu muerte.
mirando esa piedra infame y antigua.
Crece la hora que sobreviene a todo,
y yo no hago si no pensar en la muerte.
¿Quién fuiste tú? Supuesta mujer del cabello negro.
Has dejado, te has ido.
Distante, como aquella tarde en que quebró la tierra,
y el cuerpo no hizo sino imitarte.
Yo no sé quien fuiste. Llega a mí solo un esbozo delirante.
Tú pones las manos de mi madre a temblar,
su garganta a temblar, sus ojos lejanos.
¿Donde estas ahora para ella?
Bien se que me quisiste, y yo. Inútilmente te quiero.
Estúpidamente intento recordarte, y te quiero, aun sin conocerte,
aun sin tus manos sobre mi cabeza, aun sin saber si exististe.
Mujer del cabello negro, perfil impecable, dichosa tu que ya no vives.
Tal vez el no verte, sea solo razón relativa.
Tal vez.
Tu no puedes contestarme, acercarte a mí y levantar mis brazos.
Debe de ser una fantasía la de nosotros.
Uno vive lejos y cerca del final,
pero aun así, y sin poder saberte,
sin reconocer el día que sobrevenga despacio y limpio,
Dolores, tus manos llevaran las mías
y nunca más pensare en tu muerte.
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