lunes, 6 de diciembre de 2010

en xilitla no llovia desde hace dos meses

Trepan a mi garganta los entes nocturnos que hacen miles de nudos lentamente, apretadamente. Suben a mi cabeza luces internas de colores increíbles, destellos estallan en silencio mientras bebo tranquilamente una victoria. Empiezo a ser evidente, la gente a mi alrededor lo nota, se da cuenta. Estoy comenzando a mostrarme inquieto, ansioso, definitivamente eso molesta a los comensales del
bar la casa vieja. Mi angustia es insoportable, no se que me sucede por dentro.
Momentos y momentos surgen de la nada, son como una fuente dentro de otra fuente y estas dentro de otras. El tiempo se acorta y se alarga volviendo todo una terrible confusión temporal. Miro tras las ventanas los festejos, necesito aire fresco, mis
hermanos están lejos. La música suena fuerte en cuanto salgo, aunque algo dentro de mi la adelgaza lentamente, camino sin saber a donde, dictando números y signos inconexos a mis pies. La noche se encapricha, un zumbido proviene de las montañas, subitamente lineas y diminutas formas caen, en algo parecido al agua.

Repito mil veces lo que escuchaba hace un rato, me repito mil veces lo que escuche, como me enseño mi mama a decirme el padre nuestro, o como dije también las susodichas tablas. Las palabras colapsan dentro de mi cabeza. La ansiedad se vuelve nostalgia, veo entonces mis piernas muertas, mis brazos muertos, mi corazón destrozado. Esto puede ser continuación de otra cosa que pensaba, he pensado mil veces si esto es algo que alguien mas piensa. Claridad! Dios mio, cosa mía, algo!! Claridad por favor. Esta vorágine absurda de violentos recuerdos encontrados, esta imagen absurda que se hace y se rompe y se vuelve a hacer interminablemente, me esta haciendo pensar que ciertamente, no tengo nada claro.

No hay comentarios: