Sabanas
Cielos azules, tejados
Mosaicos, distancias, confesiones.
Tinta, luz y sombras.
Baños de hedor,
Desesperación, insomnio.
Sudor, polvo, chocolate,
Secreto y mestizaje,
Instantáneas perversiones.
Hambre, sosiego y frío
- No quiero lavarlas
Temo que todo se me olvide.
Cosas y parques
Hay tanto de que hablar cuando se habla de parques.
Esos limitados bosques que el hombre ha creado
A semejanza de los que ya no existen.
Un parque puede tener un lago,
Una resbaladilla, subibajas, montones de basura.
Un parque puede albergar también
Toda clase de animales.
Ardillas, lobos, gusanos, hombres y mujeres.
¿Te acuerdas de la tierra que me quedo en las manos
Y las semillas y las risas y el sudor?
Notas nocturnas
Hay que bajarle el volumen a la tele
Para escuchar mejor.
Hay que probar aquel chocolate bien salado.
Y procuremos vigilar tras la ventana,
Que no se meta por la esquina,
La costumbre polvorienta.
…y déjame hacerte todo lo que sepa rico.
vamos a vaciar esta nostalgia
En la tierra del olvido,
que crezca un árbol que de sombra,
Cuando nos tumbemos a reír de lo que hicimos.
Naturalmente
Irremediablemente te vas
Y te vas para nuestro bien
Digo nuestro bien
Y bien dicho esta.
Te vas y dejas mi cuerpo.
Este espacio donde habito, abandonado.
Te estás yendo, te estás alejando,
Te vas silenciosa caminando.
Está bien que te vayas
Pero llévame contigo,
Llévame como una siesta,
Como un ungüento.
Llévame como un átomo de amor,
Como uno de tus collares
Que a veces te pones,
Como una mancha, como un zapato.
Llévame así naturalmente
No me cargues como un ladrillo,
No me viertas como a una lagrima,
no me rías como a un suspiro.
Llévame contigo
Si ves un gato sobre tus techos,
O suena una moto escandalosa,
O escuchas una guitarra
O te miras en el espejo.
Si te da hambre,
O te dan ganas de pensar en eso,
O te pones a leer aburrida,
O cuando menos se te atoja un beso,
Yo no me sentiré tan lejos
Me levantare si me hubiese caído,
Andaré elegante de escalas
Y te amare como nunca.
Esos que
Cuando esas miradas nuestras se encuentran,
Y hay un una vereda cargada de esperanza,
Un sosiego pactado, una pasión inesperada,
No vacilamos en sentir esa añoranza.
Entonces quizá, entonces, mi boca te busque,
Y entonces quizá, entonces, tu boca me encuentre,
y viva la vida, viva! Porque lo que sucede,
deja de ser parte de mundo, para ser solo nuestro.
Y comenzamos a dilatar el tiempo,
A beber minutos, a soñar en horas,
A cantar instantes, madrugadas a reír.
Rumbo al amanecer, no nos despedimos.
Sin embargo hay veces que al mirarnos,
También reímos, por parte felicidad,
Por parte curiosidad, pero al final,
Tu voz fina y precisa, y amorosa y cálida,
Pregunta desde su esquina,
A veces con una sonrisa tierna,
A veces con la mirada inocente,
A veces seria y observadora,
A veces incrédula y preocupada,
A veces sabiendo la respuesta:
Preguntas…¿Qué?
II
Pensemos en la madrugada
Que fue aquella que los dos…
Compartimos.
Pensemos en la arena,
Que no dejo espacio,
Sin tocar nuestra piel.
O en el calor,
Que sofocaba
Hasta nuestros pensamientos.
O en la música,
Que nos regalo el mar
en cada ola.
O en la luna amarilla,
Que es tuya y mía,
Que esa noche fue de los dos.
Pensemos en esto…
Algún día.
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