sábado, 3 de marzo de 2012

Cuerpos

Muerta cal endurecida que entreteje
de una neurona a otra
sinfín de memorias térmicas

de una letra a otra letra
la misma superficie escultórica de la A
que propone triángulos indistintos

poliformico desdén de la palabra

suenan cables tejidos de mercurio
Mercurio vivo entre sincretismos
y metales líquidos que emanan dioses

transpiro dulcemente partículas de zinc
ahorro la figura del Hermes salido del espejo
con sigilo unto la cicatriz de la distancia
césped de carne abierta entre pasados

tu voz ausente se entremezcla
con el polen pululante
vapor de los cigarros
fresco despertar entrecortado
a la orilla de las lenguas de mezcal

timbales de Prokofiev descarnan encefálicos
muebles parecidos al hombre
y yo muero con ustedes
los móviles infieles de las mismas noches
de las mismas placas de cerveza
mientras espero la muerte de verdad

el sonido inverso de la doble erre
matizante espacio de la forma misma
contenedor de sonidos que no indican

el supuesto malestar de lucrar con ustedes
los ciegos absurdos que somos
ahogados de sueños sin razón
donde puntualmente disponemos la mandíbula
a la pieza de pan
al pene
a la vagina
el retazo de cielo que se viene a posar de vez en vez
la frágil imagen de la desesperanzada permanencia
la hora de colocar dedo a dedo
segundo cortado a segundo seguido
livianas caricias sobre la tela de la muerte

hay de tu mano a mi mano un sinfín de materia
un paramo herido de tiempo
la espiga eterna del mantel de trigo
un acelerador de ridículas escusas
el tufo del protón de la elocuencia

nos miramos lo sabemos
ustedes y ella
aquel portarretratos sin fotos
la misma mancha que guarda la pared
de todos los techos del mundo
de todas las bóvedas de querubines y arcanos
tus secretos mayores y menores
significan nada a la orilla de este abismo
donde el deseo flota como siempre
como en aquel brebaje de leche antiguo

Cambio la pagina de un libro mientras
asomo la cabeza al espacio que conforman
la ridículas formas de cielo
los jeroglíficos HAARP
los planetas que están girando sobre si mismos
y alrededor del mismo astro sin cuidado
que también gira y que ha de dejar de girar

todo lo veo mientras alzo la cara al espejo de niebla
y no puedo verlo tampoco como a ustedes
como a todos ustedes
como a la forma en que diluyen cobrizos
la madeja del cabello que te pones al andar
pie a pie desde que naces acomodándote
frente al reflejo de tiempo que te da la subsistencia
el tiempo que usas para peinar los cadáveres
de besos que han quedado entrinchados
entre la paja del Auschwitz de tus manos
los últimos retazos de sombras que nos quedan

algo que no se puede ver nos asecha
algo que no huele que no sabe a nada nos persigue
entre nosotros hay cuerdas tejidas con polvo
solos mediocres de violín
trazos de turquesas venidas del cenit de la nostalgia
aguarrara
capítulos de viseras sin sangre
la escalonada estrategia del buen comportamiento
la tiza que nos queda sin sentido entre los dedos
lo que no es y fue y ha sido y sigue siendo
laminilla de tungsteno que nos une y nos separa

Memoria

VIII
Memoria




Entre cortan secuencias

cerradas formas sin materia
rebanadas sin tiempo
Reb


Con frecuencia
no hay versión oficial
para lo que ocurre

Pálido reflejo que asemejan
tigres de Bengala de la India
[Los tigres del zoológico
de Bangladesh]

Agradecería una palabra suya

(sin embargo)
Es imposible ver lo blanca
que tu eres

Nadie sabe bien que pasa
t r a s p a r e d e s
llegan los paquetes de pan
desde Venecia
hurtan cuchillos
hacen el amor
ahogan suspiros
entre la comida y la cena

Pero eso si
hay algo de certero
[Nada puede repetirse]
Ni tan solo la clonación
del primer beso
el cáncer de los dedos
al perfume del cigarro




No quiero nada de mi
si /no estar conmigo
Ponerme a cantar
la historia que aun no es

Habría preferido otra cosa

T a l v e z
dejar de temblar al laberinto
minotaurico de las horas
a mi ausencia de mi
a mi ausencia tuya

Shanghái
Has visto las fotos de los
B o m b a r d e o s

Es absurdo ya lo se
pensar en los suicidios
de los Mexicanos

Me vuelvo obsesivo
con eso de abandonar
las recepciones
el afán constante
de la reconstrucción
i m p o s i b l e

Has visto como cantan
los zopilotes
arriba y abajo la escala
regurgitación absoluta
de música y huesos

Intentar un modo nuevo
de ver las cosas
es una larga corriente amarilla
entre los bunkers y los arrozales

presiento la neblina toxica
que levanta el azufroso
paladar de mis pasados

Por ejemplo
El profundo azul gitano del vestido
en que girabas esa noche


Si escuchas bien
el sonido tiene soplos extranjeros
aun durante la lluvia
aun en los domingos
cualquier trayectoria de viento
h o r i z o n t a l
puede ofrecer un pésimo consejo

Quizá hasta este punto quise la
Simplificación

El incierto anhelo
insoportable dermitismo
sobre los puentes de aire

hasta entonces
parecía algo probable
creer en tu vestido
creer en la palabra

No conozco
(ni aspiro conocer)

El alma
sin embargo debe ser
algo parecido al semen

Como ignorar el horror
de una cama desolada
carne destendida
entre parejas de animales
de cada especie

Creo que canta un canto
el orgasmo de mi alma

Descarno el mango
del árbol de tus ojos

y
no volveremos al pantano
entre flores y chinampas

eres bruma y viento
y yo
quiero ver el cielo
la noche
las arenas
a los niños quiero ver a los niños
el incierto nombre del color
las tardes de febrero
de marzo y de los otros meses
las avionetas japonesas
las republicas
los amantes
los asesinos
la vereda rayada
el m u s g o
las estrellas
los parques
las habitaciones del burdel
la cerveza
los portarretratos
el reflejo entre reflejo
de un espacio de acrílico
cortes entre cortes
infinitos repetidos
insaciable perversión
de nuestras horas

poder ver
cerrar la gaveta del abismo
atar con fervor las sustancias
que emanan las sedas de las olas
plasticidad de los tiempos
de todos mis tiempos
de mis tiempos tuyos
sin hacerte la escultura infame
el recuerdo obsceno
la espina espinada entre
el cañón de nuestros cuerpos

es inútil
lo sabemos

Para los ligados de la mano derecha

Para los ligados de la mano derecha


VII
Lo más rápido posible


Línea de humo que atraviesa inquieta
la cajuela de mis ojos

transpiro en parpadeos tu nombre

se levanta súbitamente el polvo
de la doble ostra de mi rostro
ardiendo en sórdido deseo
a la estéril sustancia que conforma
tu materia

aspiro la cal de tu sonrisa
la sierra de tus dientes
que arranca dulcemente
cartílagos de piedras acústicas

tus rodillas de azufre
donde pongo a freír
la esperanza de los hincados a Dios
(de los hincados a nadie)

Sostengo sobre el bastón
de mi cigarro
la leprosa mano mía
que aúlla las agudas palabras
que no se pueden escribir

proceso la tabla periódica
con enmohecidos pulmones
exhalo plumas zopilote
con eructos falsos fe

aquí en la tierra convives puntualmente
con angustiantes hedores a mierda
dulce porquería que nos calzamos
untamos en las bolsas; echamos a volar

sin embargo
no me permito el desesperante lujo
de parar de buscarte

arrojo señales de oscura hemoglobina
hacia todos los puertos
que levanta el occidente
aferro con miles de puntos de seda
las alas de tus ojos cerrados
el cuadro que retumba
al derecho de mi cama

las polillas perfumadas
pululan el carroñoso algodón
de mis almohadas

Sacude el himno de tu voz enardecida
trazando perversiones
obscena dictadora
del servicio secreto de mis manos

todo está regado aquí
entre partículas de fiebre
y fotones de filmes desvelados

inútilmente trato de reconstruirte
entre metáforas pixel
entre clínicas y fuentes

tu canto inyectado en Reb
con el neodimio de tu lengua
retumba señales porosas que no se oyen

m i e n t r a s

pongo a hervir mediocres pastas
ateas reminiscencias
del tísico cuerpo de cristo

me inscribo haciendo sombra
al paréntesis de arterias
que estrecharan la traslación
entre nosotros.

SIMONE

Las manos, los arcos de los pies
la sonrisa llena de Si misma,
tendrían dos años.


Posada tranquila entre mis brazos
la llevaría a caminar entre
las sombras del parque.


Sus ojos me recordarían los callejones
las portezuelas, las finas ostras
que posaron en su madre.


Su blanca piel de mármol fino
sus pestañas de quetzal
tibia de cuerpo junto a mi.


Te sueño pequeña mia
te llevo a todas partes
como los rios llevan al tiempo
en el fondo de su cauce,
en el abismo mismo
del peso del agua,
en la cicatriz oculta de los caracoles,
en la primera voz del pájaro;
cuando amanece entre pintos
destellos de locura,
te llevo llevando el peso del aire
de cada respirar insoportable.


Con las manos lavadas
paso mis dedos en tu frente,
tu cabello y sus nombres
todos sus nombres nombrados
en nacimiento y paroxismo mismo
de tu vida,
te llevo con la dura firmeza
de no llevarte,
te cargo exactamente
en la forma en que te gusta,
te canto, te leo, te digo
las cosas que nunca
te logre decir.


Adonde van tus pequeños pasos?
Adonde van los mios?


Espero que en lo alto
de la muerte misma
mi alma se encuentre
con la tuya,
cuando nos recostemos
sobre el césped
de aguazul
y finalmente
podamos conocernos.