la serie del I al VIII son guiados por la transparencia noctura del faro.
usted sabe de cual isla.
Le agradezco tanto.
lunes, 28 de marzo de 2011
VIII
VIII
Nos conocimos tristemente,
fue algo nuestro.
Antes vivíamos como las bestias,
asustados y enfermos en la antesala de la muerte.
Tristemente nos fuimos conociendo; tristemente.
Nuestros corazones se abrieron
al ponerse el día
y fuimos extraídos lentamente,
como la sangre y el agua.
Tristemente también nos alejamos; tristemente,
la piedra de aire que tendía los puentes,
puentes de sudor,
cayeron sordamente con nuestros cuerpos trenzados.
Tristemente también nos fuimos extrañando; tristemente.
Mis brazos de otoño aun la sostenían en hojas,
cuando nuestro suelo de hambre
ya buscaba el agua del invierno en el desierto.
Tristemente también nos olvidamos;
Tan tristemente.
Una noche mientras no trazaba la frontera de su cuerpo;
Su cuerpo que fue blanco
como la espiga,
tibio como el arroz,
blando como el fuego,
alto como el día y triste;
Triste su cuerpo, triste.
Triste y alegre como yo.
Nos conocimos tristemente,
fue algo nuestro.
Antes vivíamos como las bestias,
asustados y enfermos en la antesala de la muerte.
Tristemente nos fuimos conociendo; tristemente.
Nuestros corazones se abrieron
al ponerse el día
y fuimos extraídos lentamente,
como la sangre y el agua.
Tristemente también nos alejamos; tristemente,
la piedra de aire que tendía los puentes,
puentes de sudor,
cayeron sordamente con nuestros cuerpos trenzados.
Tristemente también nos fuimos extrañando; tristemente.
Mis brazos de otoño aun la sostenían en hojas,
cuando nuestro suelo de hambre
ya buscaba el agua del invierno en el desierto.
Tristemente también nos olvidamos;
Tan tristemente.
Una noche mientras no trazaba la frontera de su cuerpo;
Su cuerpo que fue blanco
como la espiga,
tibio como el arroz,
blando como el fuego,
alto como el día y triste;
Triste su cuerpo, triste.
Triste y alegre como yo.
VII
VII
...entonces se me ocurre que un átomo que tiene el peso de miles de soles,
tal vez podría meter en un conflicto al asunto de la malla en que suspendemos
este brevísimo universo.
Asi que se me ocurre pues pensar en otras cosas; sabes que también,
existe otra clase de polvo estelar. Por ejemplo toda esa cantidad de materia
que deambula en el cosmos de tus ojos. También es un asunto que suspenderemos,
- por el momento.
Entonces viene la teoría tan elegante de las super cuerdas; yo pienso en eso cada vez
que se me ocurre el asunto de la reproducción; como podríamos diagnosticar la breve
onda que conforma los átomos de carbono, y que estas a su vez
forman otras partículas mas complejas?
por ejemplo; la madera, con aquella que tal vez desde otro punto menos condensado
alguna otra vibración en forma humana, quizá configura el bote; aquel que reanima
otras ondas mas marinas; por que el asunto del mar no es elitismo galáctico: hay otros mares.
Sin embargo los teoremas no se enfocan en las cualidades del bote; ni en el viaje que este
realiza.
Entonces; la idea es sumamente superficial; aun para la física. Donde una ecuación nos sirve
tan solo para diagnosticar si el bote es bote o la isla es isla.
Así pues la idea de la onda aurea; catalizadora de materia, sea cual sea esta, me tiene pensando
en la parte del cosmos que habita en parpadeos; es un despliegue de soles, y no solo por el peso
que transmuta en esta malla donde siento que me hundo cada vez que estas cerca;
si no por el hecho de que la física cuántica parte de una mirada y finaliza en otra, este intercambio
de materia inorgánica visual sucede como la teoría lo plantea; cuando dos personas
se sientan a platicar (en cualquiera de sus dimensiones paralelas) acerca del universo.
...entonces se me ocurre que un átomo que tiene el peso de miles de soles,
tal vez podría meter en un conflicto al asunto de la malla en que suspendemos
este brevísimo universo.
Asi que se me ocurre pues pensar en otras cosas; sabes que también,
existe otra clase de polvo estelar. Por ejemplo toda esa cantidad de materia
que deambula en el cosmos de tus ojos. También es un asunto que suspenderemos,
- por el momento.
Entonces viene la teoría tan elegante de las super cuerdas; yo pienso en eso cada vez
que se me ocurre el asunto de la reproducción; como podríamos diagnosticar la breve
onda que conforma los átomos de carbono, y que estas a su vez
forman otras partículas mas complejas?
por ejemplo; la madera, con aquella que tal vez desde otro punto menos condensado
alguna otra vibración en forma humana, quizá configura el bote; aquel que reanima
otras ondas mas marinas; por que el asunto del mar no es elitismo galáctico: hay otros mares.
Sin embargo los teoremas no se enfocan en las cualidades del bote; ni en el viaje que este
realiza.
Entonces; la idea es sumamente superficial; aun para la física. Donde una ecuación nos sirve
tan solo para diagnosticar si el bote es bote o la isla es isla.
Así pues la idea de la onda aurea; catalizadora de materia, sea cual sea esta, me tiene pensando
en la parte del cosmos que habita en parpadeos; es un despliegue de soles, y no solo por el peso
que transmuta en esta malla donde siento que me hundo cada vez que estas cerca;
si no por el hecho de que la física cuántica parte de una mirada y finaliza en otra, este intercambio
de materia inorgánica visual sucede como la teoría lo plantea; cuando dos personas
se sientan a platicar (en cualquiera de sus dimensiones paralelas) acerca del universo.
VI
VI
(las olas soplan). Todo lo demás es silencio.
a)
el capitán murió
en
busca de sirenas; el,
que le debía todo al mar.
b)
otros hijos oceánicos nos nombran; suenan como el canto de las gaviotas.
y c)
(a modo de metáfora acuática).
nomenclatura marina; desierto; arenal; trocitos de piedra y hombre.
(las olas soplan). Todo lo demás es silencio.
a)
el capitán murió
en
busca de sirenas; el,
que le debía todo al mar.
b)
otros hijos oceánicos nos nombran; suenan como el canto de las gaviotas.
y c)
(a modo de metáfora acuática).
nomenclatura marina; desierto; arenal; trocitos de piedra y hombre.
V
V
Rápido que tengo prisa; vamos a saltarnos lo que estorba, "tu sabes como es esto".
Esta isla en que finamente posas tus pies se llama locura; llevo meses viviendo en la isla.
Me gusta despertar y batirme las alas; para presentir el horizonte tan firme y distante.
Cuando vienes acá; me lleno de besos, me acicalo y también me desayuno lentamente;
a veces con drogas a veces con peces.
Cuando vienes acá; el aire se hace claro y transparente, suena como la sonata de mi hermano
el grillo, ese que ya no duerme.
Pero si insistes en ver este paraje como cualquier isla a la que te has entregado; sirena y marino;
sal y rio, ojos y aguas, entonces brevemente te iras también convirtiendo en aquella ola que ya
estoy por olvidar. Tanto tiempo a solas hablando el lenguaje del mar, tantas veces varado en
tantas islas y tu tan lejos y tu tan cerca. Pero eso si;
- y esto es tan firme como la superficie del aire.
si tu te habitas y te abres, y
dejas que los granos de arena te penetren y los viejos soles den la sangre roja y amarilla al nuevo
amanecer; entonces mi cuerpo será como el puerto de esta isla y andaremos en las olas o en las
alas o en los soles; vigilando juntos esta isla de locos.
Rápido que tengo prisa; vamos a saltarnos lo que estorba, "tu sabes como es esto".
Esta isla en que finamente posas tus pies se llama locura; llevo meses viviendo en la isla.
Me gusta despertar y batirme las alas; para presentir el horizonte tan firme y distante.
Cuando vienes acá; me lleno de besos, me acicalo y también me desayuno lentamente;
a veces con drogas a veces con peces.
Cuando vienes acá; el aire se hace claro y transparente, suena como la sonata de mi hermano
el grillo, ese que ya no duerme.
Pero si insistes en ver este paraje como cualquier isla a la que te has entregado; sirena y marino;
sal y rio, ojos y aguas, entonces brevemente te iras también convirtiendo en aquella ola que ya
estoy por olvidar. Tanto tiempo a solas hablando el lenguaje del mar, tantas veces varado en
tantas islas y tu tan lejos y tu tan cerca. Pero eso si;
- y esto es tan firme como la superficie del aire.
si tu te habitas y te abres, y
dejas que los granos de arena te penetren y los viejos soles den la sangre roja y amarilla al nuevo
amanecer; entonces mi cuerpo será como el puerto de esta isla y andaremos en las olas o en las
alas o en los soles; vigilando juntos esta isla de locos.
IV
IV
breviario del éxtasis;
I
Sale el sol.
Tengo un trabajo/ cae la noche. -lunar y sombrero del día.
Una forma de pensar mientras se duerme/acarrea los sueños.
Viene el deseo/muerte/deseo/muerte.
II
Una vez que brota el loto del pantano/el hombre siente su propia naturaleza de resurgir.
-naturaleza incompleta.
III
Ella me mira.-Que afortunado.
La soledad de los terrenos parece ya una abstracción escenográfica.
IV
como puedes verme si soy tan transparente?
Es acaso otra analogía de la irracionalidad?
V
Yo que tuve ya no tengo.
VI
Viene el deseo después de la lluvia de meteoritos; sales de la caverna asustado y húmedo/herido.
-Hay que ir allá tras la colina, donde hay mejores animales, mejores arboles, verdes y altos llenos de frutos,
ahí podremos descansar bajo sus sombras y beberemos algún brebaje del maíz.
VII
Muere la mujer que amabas; los arboles son secos, el maíz se acaba; los animales también mueren.
Donde están los brebajes del maíz o la cebada?
VIII
La soledad delira. Y busco compañía.
idos/soid/isod/Dios; inventa.
IX
Solo para quedarnos mas solos.
X
Y volver finamente al origen del éxtasis.
breviario del éxtasis;
I
Sale el sol.
Tengo un trabajo/ cae la noche. -lunar y sombrero del día.
Una forma de pensar mientras se duerme/acarrea los sueños.
Viene el deseo/muerte/deseo/muerte.
II
Una vez que brota el loto del pantano/el hombre siente su propia naturaleza de resurgir.
-naturaleza incompleta.
III
Ella me mira.-Que afortunado.
La soledad de los terrenos parece ya una abstracción escenográfica.
IV
como puedes verme si soy tan transparente?
Es acaso otra analogía de la irracionalidad?
V
Yo que tuve ya no tengo.
VI
Viene el deseo después de la lluvia de meteoritos; sales de la caverna asustado y húmedo/herido.
-Hay que ir allá tras la colina, donde hay mejores animales, mejores arboles, verdes y altos llenos de frutos,
ahí podremos descansar bajo sus sombras y beberemos algún brebaje del maíz.
VII
Muere la mujer que amabas; los arboles son secos, el maíz se acaba; los animales también mueren.
Donde están los brebajes del maíz o la cebada?
VIII
La soledad delira. Y busco compañía.
idos/soid/isod/Dios; inventa.
IX
Solo para quedarnos mas solos.
X
Y volver finamente al origen del éxtasis.
III
III
…si veo una foto; entonces una línea asoma. Asoma de un mundo siempre mejor; por que una foto no es más que un recorte de un instante que se convertirá con el tiempo en pura nostalgia. (por su naturaleza imprecisa).
Nostalgia de dinero, de poderes, de deseos, de fiebres, también de viajes donde se usaban las dos piernas, de exposiciones de otras fotos, de amores perdidos, de familia, de vacio.
Ese momento se transforma en agua o en hiel.
Puede ser entonces que la vista sea la de otro, y uno mismo ya no exista si no en la conservación del recorte.
Recorte digital; es mejor aun para la metáfora.
Hay que tomar mas fotos, muchas mas*! dejemos regado nuestro paso entre los aleteos del zopilote.
*porcentaje basado en IBH (Índice de Banalidad Humana).
…si veo una foto; entonces una línea asoma. Asoma de un mundo siempre mejor; por que una foto no es más que un recorte de un instante que se convertirá con el tiempo en pura nostalgia. (por su naturaleza imprecisa).
Nostalgia de dinero, de poderes, de deseos, de fiebres, también de viajes donde se usaban las dos piernas, de exposiciones de otras fotos, de amores perdidos, de familia, de vacio.
Ese momento se transforma en agua o en hiel.
Puede ser entonces que la vista sea la de otro, y uno mismo ya no exista si no en la conservación del recorte.
Recorte digital; es mejor aun para la metáfora.
Hay que tomar mas fotos, muchas mas*! dejemos regado nuestro paso entre los aleteos del zopilote.
*porcentaje basado en IBH (Índice de Banalidad Humana).
TAROT
TAROT
17 de febrero de 2011
El tráfico acostumbrado de un jueves por la tarde en el centro de la ciudad, los vendedores ambulantes en sus bicicletas, la señora que vende donas afuera de la tienda de telas, todo ese paisaje urbano me acompaña hasta la fuente de una plaza;
-Me gustan como brillan las gotas de agua con el sol, no se por qué diablos caminé más de 3 kilómetros para ver gotas de agua brillar en una fuente llena de fango, pero por suerte, en mi morral siempre hay lápiz y papel, quizás unos cuantos bocetos justificarían el paseo.
Sentada en una banca, haciendo algunos garabatos, observo a las personas que, al pasar, intentan echar un vistazo a la hoja blanca con unas cuantas líneas que descansa sobre mis piernas, curiosos como niños algunos se acercan y preguntan, incluso, se ofrecen para ser dibujados, conversamos un poco, hago unas cuantas líneas rápidas y les regalo la hoja donde aparece su rostro como recuerdo.
Saco otra hoja y comienzo los finos trazos de un faro que esta frente a mí.
-Amiga quieres que te lea el tarot? , solo diez pesos, si no le atino no me pagues
El chico me toma por sorpresa, no sé qué decir pero su actitud ligera me impide decir que no
-Diez pesos? , está bien
-Que quieres saber?, Puede ser del amor…
-Sí, del amor está bien.
-Bueno, puede ser sobre dos personas. Quieres?
-Sí sí, de dos personas está bien
Saca las cartas que están envueltas en un pañuelo morado, son grandes como la palma de una mano, las imágenes eran distintas de cualquier tarot que hubiera visto antes.
-Piensa en esas dos personas, revuélvelas como tú quieras, pártelas y acomoda cuatro aquí, otras cuatro abajo y tres más abajo.
-Listo
El chico abre todas las cartas, las observa un par de segundos y yo solo espero a su interpretación.
-A ver… tuvieron una relación?
No estoy segura de quien habla, pero respondo que no
-Con él se te abrió una puerta al amor, eres buena amiga y él te ha sido fiel…
-Jajaja… fiel?, bueno… la verdad no creo…
-Sí, él se ha mantenido contigo por mucho tiempo, te quiere, tiene problemas para expresarlo, para comunicarse, pero en verdad te quiere… te hablo de a quien conociste primero
-Si…lo se
-Del otro…. Bueno pues… él también te quiere. Tú lo estás curando, estas sanando sus viejas heridas. Él representa la opción estable y conveniente, los dos pueden llegar lejos juntos, sobre todo en lo material, pues se motivan uno al otro, pero para ti no es suficiente.
Las últimas cartas me hablan de ti y los obstáculos, estas siendo egoísta, quizás intentaste mantener una relación con los dos, cuando te quites el egoísmo todo tomara su lugar.
No se me ocurre nada que decir o preguntar, esto es así y yo ya lo sabía.
-Le atine amiga?
-Si, gracias, mucho!, toma tus diez pesos.
-Gracias, mucha suerte
-Bye
-Adios
Necesitaba que alguien fuera de mi me dijera lo que siempre había tenido adentro. No era nada nuevo, solo era mas claro y mas simple cuando alguien mas lo decía.
La plaza había quedado en la penumbra, los faros encendidos y el ruido de la gente que regresa a su hogar me hicieron darme cuenta que era tarde y había mucho que caminar y pensar de regreso a casa.
17 de febrero de 2011
El tráfico acostumbrado de un jueves por la tarde en el centro de la ciudad, los vendedores ambulantes en sus bicicletas, la señora que vende donas afuera de la tienda de telas, todo ese paisaje urbano me acompaña hasta la fuente de una plaza;
-Me gustan como brillan las gotas de agua con el sol, no se por qué diablos caminé más de 3 kilómetros para ver gotas de agua brillar en una fuente llena de fango, pero por suerte, en mi morral siempre hay lápiz y papel, quizás unos cuantos bocetos justificarían el paseo.
Sentada en una banca, haciendo algunos garabatos, observo a las personas que, al pasar, intentan echar un vistazo a la hoja blanca con unas cuantas líneas que descansa sobre mis piernas, curiosos como niños algunos se acercan y preguntan, incluso, se ofrecen para ser dibujados, conversamos un poco, hago unas cuantas líneas rápidas y les regalo la hoja donde aparece su rostro como recuerdo.
Saco otra hoja y comienzo los finos trazos de un faro que esta frente a mí.
-Amiga quieres que te lea el tarot? , solo diez pesos, si no le atino no me pagues
El chico me toma por sorpresa, no sé qué decir pero su actitud ligera me impide decir que no
-Diez pesos? , está bien
-Que quieres saber?, Puede ser del amor…
-Sí, del amor está bien.
-Bueno, puede ser sobre dos personas. Quieres?
-Sí sí, de dos personas está bien
Saca las cartas que están envueltas en un pañuelo morado, son grandes como la palma de una mano, las imágenes eran distintas de cualquier tarot que hubiera visto antes.
-Piensa en esas dos personas, revuélvelas como tú quieras, pártelas y acomoda cuatro aquí, otras cuatro abajo y tres más abajo.
-Listo
El chico abre todas las cartas, las observa un par de segundos y yo solo espero a su interpretación.
-A ver… tuvieron una relación?
No estoy segura de quien habla, pero respondo que no
-Con él se te abrió una puerta al amor, eres buena amiga y él te ha sido fiel…
-Jajaja… fiel?, bueno… la verdad no creo…
-Sí, él se ha mantenido contigo por mucho tiempo, te quiere, tiene problemas para expresarlo, para comunicarse, pero en verdad te quiere… te hablo de a quien conociste primero
-Si…lo se
-Del otro…. Bueno pues… él también te quiere. Tú lo estás curando, estas sanando sus viejas heridas. Él representa la opción estable y conveniente, los dos pueden llegar lejos juntos, sobre todo en lo material, pues se motivan uno al otro, pero para ti no es suficiente.
Las últimas cartas me hablan de ti y los obstáculos, estas siendo egoísta, quizás intentaste mantener una relación con los dos, cuando te quites el egoísmo todo tomara su lugar.
No se me ocurre nada que decir o preguntar, esto es así y yo ya lo sabía.
-Le atine amiga?
-Si, gracias, mucho!, toma tus diez pesos.
-Gracias, mucha suerte
-Bye
-Adios
Necesitaba que alguien fuera de mi me dijera lo que siempre había tenido adentro. No era nada nuevo, solo era mas claro y mas simple cuando alguien mas lo decía.
La plaza había quedado en la penumbra, los faros encendidos y el ruido de la gente que regresa a su hogar me hicieron darme cuenta que era tarde y había mucho que caminar y pensar de regreso a casa.
teorema de las cartas de ella
teorema de las cartas de ella
ella tiene las manos extendidas; yo la miro desde hace rato por la forma en que se apoya a la orilla de la fuente, posee una forma de mirar y crecer desde dentro como una enredadera que absorbe y devora lo que le rodea. Ella se acomoda el cabello y recoge del suelo algo que no alcanzo a percibir; sigue con las manos extendidas. Mi interés brinca de pronto cuando comienza a hablar sola, esto me llena de curiosidad, y decido acercarme también un poco mas/sigilosamente.
Ella revuelve sus manos finamente, aquella textura de palmas, de pronto me pone a pensar en otras cosas; por ejemplo: como seria tener sus manos posadas sobre mi cara alguna tarde de este breve invierno?
Habla sobre la suerte de algo, parece que reconoce símbolos en sus manos y los lee, como si en ellas se posaran una clase de cartas. Intrigado, pero de veras intrigado, me acerco otro poco, una parvada de palomas se bate de pronto en el corazón de la plaza y ella inclina su cabeza sobre su hombro y me percibe; aunque me ignora.
Desde un punto mas cercano la escucho asentar que es cierto lo que le dicen, lo que le dice el otro, estoy confundió pero emocionado, al final parece que se despide, saca de su morral una moneda y la tira en el fondo enmohecido de la fuente, sonríe.
Cuando se queda quieta, tengo un gran interés de acercarme a hablarle un poco, pero el cuadro es tan hermoso y completo, que intervenir en ese instante lo volvería ordinario, se levanta y se va, y yo me quedo viéndola todavía, sentada a la orilla de la fuente, la mujer de las cartas en las manos; las cartas que no existen.
18 de febrero de 2011
ella tiene las manos extendidas; yo la miro desde hace rato por la forma en que se apoya a la orilla de la fuente, posee una forma de mirar y crecer desde dentro como una enredadera que absorbe y devora lo que le rodea. Ella se acomoda el cabello y recoge del suelo algo que no alcanzo a percibir; sigue con las manos extendidas. Mi interés brinca de pronto cuando comienza a hablar sola, esto me llena de curiosidad, y decido acercarme también un poco mas/sigilosamente.
Ella revuelve sus manos finamente, aquella textura de palmas, de pronto me pone a pensar en otras cosas; por ejemplo: como seria tener sus manos posadas sobre mi cara alguna tarde de este breve invierno?
Habla sobre la suerte de algo, parece que reconoce símbolos en sus manos y los lee, como si en ellas se posaran una clase de cartas. Intrigado, pero de veras intrigado, me acerco otro poco, una parvada de palomas se bate de pronto en el corazón de la plaza y ella inclina su cabeza sobre su hombro y me percibe; aunque me ignora.
Desde un punto mas cercano la escucho asentar que es cierto lo que le dicen, lo que le dice el otro, estoy confundió pero emocionado, al final parece que se despide, saca de su morral una moneda y la tira en el fondo enmohecido de la fuente, sonríe.
Cuando se queda quieta, tengo un gran interés de acercarme a hablarle un poco, pero el cuadro es tan hermoso y completo, que intervenir en ese instante lo volvería ordinario, se levanta y se va, y yo me quedo viéndola todavía, sentada a la orilla de la fuente, la mujer de las cartas en las manos; las cartas que no existen.
18 de febrero de 2011
II
II
…la semana pasada note que estaba muerto. Al principio una gran tristeza me embargo por completo, dure varias horas llorando y pensando en que no había tenido ni la oportunidad de asistir a mi funeral; yo que tanto me quería.
Cuando deje de llorar, o cuando ya no sabía por que tanto sentimiento, recordé una buena parte de mi infancia, también se parece el llanto de infancia al llanto de la muerte, al menos de la mía. Es una sensación tan dolorosa y profunda que puede incurrir sin exagerar en el ahogo. - peligroso en la infancia, pero absurdo en la muerte.
Recordé como salía a jugar por los medios días en el recreo, los columpios de mi escuela, el jardín tan misterioso, los huesos de aguacates, que para ese entonces no podían ser mas que huevos de dinosaurios.
Otras ideas se incorporaban, más tardías y a veces más adelantadas; como en esas novelas de Cortázar, mi cuerpo todo estaba en los brazos de mi padre y el me cantaba una música de arrullo; - tal vez la única vez que me cantaba. Mi cuerpo reposaba en una cama de un hotel y semi desnudo también desnudaba a una mujer, turbio; atmosfera de calor y humedad, colores de ocre y bermejo difuminados y matices de caricias atropelladas e intensas. Posada sobre mi decía todo en lenguas muertas y en húmedo susurro llenaba mi oído con oscuras perversiones. Una taza de café está en mi mano, mis pies cruzados no están relajados; siento el frio más intenso de mi vida y ella está sentada del otro lado de la mesa; como dos desconocidos, me llama de mil formas menos con mi nombre, me explica de mil modos menos con lo cierto, me mata lentamente y lentamente me deja; ella también se va, se va para siempre. Mama me despierta en la mañana y me da el uniforme de la escuela, yo suplico por un momento mas para sumergirme entre el calor de las cobijas; ella como siempre haciéndose la estricta; me dice: - diez minutos mas y pá la escuela; - me deja dormido toda la mañana. Mi hermano destripa una rata frente a mi de 9 años; la imagen es bastante atroz, sangre en los tenis de los dos; rata partida. Miro las calles tan torcidas y metálicas desde aquí, el viento mueve las rejas de la torre latinoamericana, cuando me doy cuenta de que irremediablemente estoy jodido; No es el viento, no es la imagen, no es humedad, no es rama, no es lagrima, no es la infame locura de los sexos, no es la canción ni la cuna. Fue la bala que me dio en la frente, la semana pasada.
…después; oscuridad, luego silencio, luego la nada.
17 de febrero de 2011
…la semana pasada note que estaba muerto. Al principio una gran tristeza me embargo por completo, dure varias horas llorando y pensando en que no había tenido ni la oportunidad de asistir a mi funeral; yo que tanto me quería.
Cuando deje de llorar, o cuando ya no sabía por que tanto sentimiento, recordé una buena parte de mi infancia, también se parece el llanto de infancia al llanto de la muerte, al menos de la mía. Es una sensación tan dolorosa y profunda que puede incurrir sin exagerar en el ahogo. - peligroso en la infancia, pero absurdo en la muerte.
Recordé como salía a jugar por los medios días en el recreo, los columpios de mi escuela, el jardín tan misterioso, los huesos de aguacates, que para ese entonces no podían ser mas que huevos de dinosaurios.
Otras ideas se incorporaban, más tardías y a veces más adelantadas; como en esas novelas de Cortázar, mi cuerpo todo estaba en los brazos de mi padre y el me cantaba una música de arrullo; - tal vez la única vez que me cantaba. Mi cuerpo reposaba en una cama de un hotel y semi desnudo también desnudaba a una mujer, turbio; atmosfera de calor y humedad, colores de ocre y bermejo difuminados y matices de caricias atropelladas e intensas. Posada sobre mi decía todo en lenguas muertas y en húmedo susurro llenaba mi oído con oscuras perversiones. Una taza de café está en mi mano, mis pies cruzados no están relajados; siento el frio más intenso de mi vida y ella está sentada del otro lado de la mesa; como dos desconocidos, me llama de mil formas menos con mi nombre, me explica de mil modos menos con lo cierto, me mata lentamente y lentamente me deja; ella también se va, se va para siempre. Mama me despierta en la mañana y me da el uniforme de la escuela, yo suplico por un momento mas para sumergirme entre el calor de las cobijas; ella como siempre haciéndose la estricta; me dice: - diez minutos mas y pá la escuela; - me deja dormido toda la mañana. Mi hermano destripa una rata frente a mi de 9 años; la imagen es bastante atroz, sangre en los tenis de los dos; rata partida. Miro las calles tan torcidas y metálicas desde aquí, el viento mueve las rejas de la torre latinoamericana, cuando me doy cuenta de que irremediablemente estoy jodido; No es el viento, no es la imagen, no es humedad, no es rama, no es lagrima, no es la infame locura de los sexos, no es la canción ni la cuna. Fue la bala que me dio en la frente, la semana pasada.
…después; oscuridad, luego silencio, luego la nada.
17 de febrero de 2011
I
I
volver; suena la motocicleta a lo lejos, pasa frente a mi mientras fumo un cigarrillo. Hay un olor casi intoxicante a pollo asado, las calles abren paso a las primeras camionetas del día, las fachadas se visten también de agua en sus banquetas y las tienditas abren de par en par sus rejas hacia el paraíso. Aquel caballo jala la carreta llena de leña y trozos de carbón; piezas selectas solamente.
Esta clareando allá a lo lejos, la horizontal de la montaña lejana despunta en colores fuera de la paleta urbana, salta también una rana moteada, encima de otra se postra y la corteja sin vergüenza, la otra por lo encimado contiene el brinco y recupera su forma anfibia posando digna ante el atrevido ataque. Otra voz de asno quiebra mi atención y lo miro de cerca.
Una procesión de aves de rapiña surcan el poniente, su forma de vuelo tradicional esta finamente disfrazada; vuelan ligeramente en "V" como los patos en invierno,
como es que aquel pozo contiene tantos alacranes?
Una vieja pone su mano frente a mi y me saluda, toma la mía mientras la abre y coloca un clavo largo y oxidado; me susurra en un dialecto familiar a mi de otros tiempos, de otras eras. Se aleja mientras despide un olor a tierra mojada, como una brisa se corre y se evapora. Todos son testigos de aquello, pero disimulan el triste instante de mi desafortunado encuentro, un niño comienza a llorar asustado, su madre lo coge de los brazos y lo carga; lo conforta con palabras de madre. Como quisiera que a mi también me cargara.
Noto que en mi mano ya no hay nada; una línea asemeja el paso de un avión a lo lejos, el frio llega también de pronto; atardece. Dicen que hay era polar, dicen que el frio será severo y largo; suena como a una fabula del rio, donde el salmón muere por conocer al mar. El mar que ya no esta tan frio.
Cuando la hora sobreviene y cae sobre la lapida y el estiércol por igual la noche, el sombrero del sol se posa para mirar también morbosamente, a veces con el ojo todo abierto, a veces también en una orilla, mientras suena el grillo que no canta pero truena de exoesqueleto y solloza con las patas todas rotas y se contiene por no caer en el canto de su paradigma, me conmueve tanto su infame reflejo que mis piernas también se me quiebran y el sonido se me quiebra y el interior se vacía como en el arroyo de los peces muertos, en el arroyo sin agua; cuando el corazón ya no llora si no vuelve.
jueves, 17 de febrero de 2011
volver; suena la motocicleta a lo lejos, pasa frente a mi mientras fumo un cigarrillo. Hay un olor casi intoxicante a pollo asado, las calles abren paso a las primeras camionetas del día, las fachadas se visten también de agua en sus banquetas y las tienditas abren de par en par sus rejas hacia el paraíso. Aquel caballo jala la carreta llena de leña y trozos de carbón; piezas selectas solamente.
Esta clareando allá a lo lejos, la horizontal de la montaña lejana despunta en colores fuera de la paleta urbana, salta también una rana moteada, encima de otra se postra y la corteja sin vergüenza, la otra por lo encimado contiene el brinco y recupera su forma anfibia posando digna ante el atrevido ataque. Otra voz de asno quiebra mi atención y lo miro de cerca.
Una procesión de aves de rapiña surcan el poniente, su forma de vuelo tradicional esta finamente disfrazada; vuelan ligeramente en "V" como los patos en invierno,
como es que aquel pozo contiene tantos alacranes?
Una vieja pone su mano frente a mi y me saluda, toma la mía mientras la abre y coloca un clavo largo y oxidado; me susurra en un dialecto familiar a mi de otros tiempos, de otras eras. Se aleja mientras despide un olor a tierra mojada, como una brisa se corre y se evapora. Todos son testigos de aquello, pero disimulan el triste instante de mi desafortunado encuentro, un niño comienza a llorar asustado, su madre lo coge de los brazos y lo carga; lo conforta con palabras de madre. Como quisiera que a mi también me cargara.
Noto que en mi mano ya no hay nada; una línea asemeja el paso de un avión a lo lejos, el frio llega también de pronto; atardece. Dicen que hay era polar, dicen que el frio será severo y largo; suena como a una fabula del rio, donde el salmón muere por conocer al mar. El mar que ya no esta tan frio.
Cuando la hora sobreviene y cae sobre la lapida y el estiércol por igual la noche, el sombrero del sol se posa para mirar también morbosamente, a veces con el ojo todo abierto, a veces también en una orilla, mientras suena el grillo que no canta pero truena de exoesqueleto y solloza con las patas todas rotas y se contiene por no caer en el canto de su paradigma, me conmueve tanto su infame reflejo que mis piernas también se me quiebran y el sonido se me quiebra y el interior se vacía como en el arroyo de los peces muertos, en el arroyo sin agua; cuando el corazón ya no llora si no vuelve.
jueves, 17 de febrero de 2011
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