martes, 18 de octubre de 2011

decálogo que no pactamos

uno

Sin importar que tan hábiles sean las manos;
o que tan absurdamente torpes,
el cuerpo es toda la subjetividad del otro.

dos

Hay lugares habituales para descansar los dedos;
formas de barro blanco enredadas en cintura,
por citar un ejemplo de las mas bellas dunas.

tres

Despertar con el cuerpo entremezclado;
si la frontera se hace invisible,
cierra los ojos y vuelve a morir.

cuatro

La cama no está capacitada para darte sueño;
solo la soledad te hace dormir,
la compañía produce el más dulce sudor de la noche.

cinco

Las sabanas hunden preciadas partículas memoria;
hay mas sales y pliegue aguamarino,
que en todos los océanos del mundo.

seis

Se puede germinar mientras se mira al espejo;
se pueden convertir los espejos en ojos,
se puede echar raíz a la orilla del parpadeo.

siete

La magia corta en dos grandes mitades al hombre;
para poder entregarse al placer de lo increíble,
hay que ser muy serios con las materias lúdicas.

ocho

El universo se expande al infinito;
Nos desgarramos pese a todo, todo el tiempo,
es un vértigo adictivo incontrolable.

nueve

No se puede hacer algo como ya se hizo;
entre tus manos hay signos que asustan,
los héroes y cobardes más famosos no lo saben.

diez

Se puede hacer juicio a dios por sus pecados;
entre tanto la política teología aplique,
acércate a mi como cuando la ola se aleja.
hoy me desperte y ya estabas y ya te habias ido

re si (cla) do

Cla

A la mayoría



Ella-ellas.

Palabras ya dichas vueltas a decir
-hasta perder sentido.

¿Con un cabello tan castaño como el tuyo
como puedes seguir mordiéndote las uñas?

El-ellos

(Una vez nos entendimos). -solo una.
A muchos pies sobre el centro/ ciudad de México.

Nosotros*-ustedes**

Cuando te quise*
Cuando nos burlamos**.

Amanecer es asunto de prioridad máxima,
perdimos,
los dos perdimos;
decidimos nosotros, ustedes, ellos, ellas, tu y yo
(los mismos),
seguir perdiendo y perdiendo y siendo felices.


A modo de cadencia
- u dia.

Sonatina

Espejo sobre espejo y espejo
vasto reflejo inagotable
acrilica superficie resbalosa
horizonte filosos dedos

Enciende vendaval arcillas
trozan piezas rincones bajos
sobrecogidas hormigas hormigueros
entre sabana semilla la hortaliza.

Inquieta nostalgia pico pajaro
aroma descompuesto que germina,
brota el terrorismo sulfatoso del deseo
torre arbol humo infierno

¿Pudieron las campanas repicar de otra manera?
Bestiales alas que aletean
las capas del acero
que engalanan al misterio derramado corazón.

Taciturna

se abre completamente la noche densa

se respira

inquieta mañana menean sabanas

Tu inhalar entrecortado se jalonea


Te observo en silencio

Los átomos de aire serpentean con tu ritmo
a n g u s t i a n t e

y yo te sigo hasta donde tu sueño me detiene
hasta donde comienza a brotar también el mío

Se corre por uno de tus ojos el agua
cauce causante de sales y soles

ella lejos onírica
ella que no es ella
ella y todos por los que sufres

por lo que nunca tendrás
lo que no ha sido lo que no sera

por que no tengo un sexto sentido
para curarte los males
los bienes
los dolores de vientre hígado
miscelánea corazón condición


lamento la visión de catedrales

absurdamente te sujeto me abrazo a ti
tu aliento se hace fuerte
incapaz de abstrarte del dolor que padeces
me enredo a tu cintura cierro los ojos
dispuesto a acompañarte y esperar
hasta la próxima noche

Bertita

bertita



¿Quien se acuerda de Bertita?
Seguro solo su hija; -no recuerdo su nombre.
Seguro solo su hijo; que olvide inmediatamente,
tal vez por que es mi tocayo; y me fastidian los tocayos.
Uno ya es demasiado genérico para que le salgan
con que otro se llama como uno; como dos.

Bertita.

Avenida Iman
Tacos de carnitas
Metro se u
Una cama muy individual
el cesto de la ropa sucia
en la regadera
El libro de fotos de Bertita;
su libro del viaje a Europa.
Su foto en los McDonald's,
su foto en el Lourve
sin pena por igual

Bertita y sus achaques
su espalda caída
su voz aguda en el teléfono
su bata de dormir
su departamento al tercer piso

Tanto ruido que te hicimos
ella y yo Bertita

Tantas cenas
tantos vicios

Bertita; en lo alto de la noche
recuerdo el cuarto que nos prestabas
lo perturbadoramente cómodo
que estaba en la recamara
que dejo su hija

Bertita a veces no se si nos conocimos
¿usted se acuerda de ella?
¿se acuerda de mi?

- Cierra la puerta con broche
destapa la botella y cállate.

Se acerca la hora de que llegue
Bertita
y ya no quiero esperar mas.

martes, 21 de junio de 2011

I

I

Nosotros soñamos con el enajenado anhelo de lo incierto
frazada y laja de lo terso y lejano que en profundo paraje
de nuestra propia locura; pululamos como espectadores,
nosotros que nacimos para soñar refinando al juego.
Transcurrían los días en letargo de mieles que derramamos
sobre acrílico y espaldas,
ahí descubrí contornos azulinos en breves penumbras,
navegación estéril sobre las cuencas todas de tu cuerpo,
vaciándote sobre tu piel las pieles mías, mis pieles todas,
cuando antifaces de placer y orgasmo minimal cayeron
y rompieron al suelo porcelana fina del abismo que dejamos.

Los viajes de torcidas carreteras por aquellas faldas de aserrín
donde habitaron los pastos del asombro y del deseo cansado,
vacilaban las curvas de la sierra tu nombre despidiendo aromas
vegetales y vainillas recién salidas del cenit del universo.
Aglomeradas salitres de tu mano a mi mano dieron lluvia,
entonces yo reía como hijo tuyo y tu reías también
i n c e s t u o s a m e n t e.

Aquellos días suenan en calor de catedrales, donde repican
las bestiales campanas cual metrónomo al dolor que abandonaste,
ahí donde sembramos con esmero partículas de alfombras.
Crecían hierbas en canales azufrosos sembrados por dioses de azotea.
Ébano de tabla herido al tallar de nuestros días,
mortal quebrar de lajas que dividen arcas y ataúdes.

lunes, 25 de abril de 2011

Cuando usted ríe

Cuando usted ríe yo canto.
usted suena las cuerdas
de mi pecho con sus labios;
trinos del aire de su boca.
Usted ríe y el sol se anima,
mis capas de arena caen
sobre los días nublados
suben al cielo las hojas;
con su luz de pupilas,
con su rostro encantado.

Usted ríe y el corazón ríe,
usted calla y yo me callo
esperando su nueva risa
que se hace y rehace nueva,
limpia y cristalina como ninguna.

Usted ríe cuando el mundo
se encuentra llorando,
salvación al desamparo,
ungüento perfecto
contra los dolores
de consciencia;
mi luz favorita,
onomatopeya
que fractura
realidades
y dolores
que hay
en mi.

onceavo mandamiento

Cuando pienso en animales; aquellos animales que escarpan la naturaleza con fervor,
en realidad estoy imaginando. Eso es porque en mi vida y fundamentalmente
en mi infancia los únicos animales que me rodearon fueron perros, gatos, ratas y
uno que otro flaco caballo. Pensar en mas es pura imaginación. Que bello hubiera sido sin embargo
haber gozado de esos paisajes que recuerdo en los cuentos o en las hermosas películas,
esos de selvas y corrales; ganados sin fin, búfalos, tigres, elefantes plateados, escarabajos
de arcoíris, y jirafas que asomaban sus cuellos por encima de los cielos nubados.

Galeano yo quiero hacer valer tu amor a los animales; ¿Pero de que estamos hablando?
Nuestras calles solo contienen asfalto; lucha la hormiga por existir y los gusanitos solo se ven
de vez en cuando, a veces en lo alto de una botella de mezcal en veces en la reciente apertura
de una tumba en el panteón del saucito.

Hagamos pues de todas formas tu onceavo mandamiento. Yo quiero querer.
Ya estamos en el siglo XXI, y siguen las mismas naciones unidas y los mismos derechos humanos.
El derecho de soñar aun no es proclamado;¿Que iremos a hacer Galeano?, el aire aun esta enfermo.
Yo quiero querer; me invade un amor por esas criaturas, esas criaturas que no existen y existen
a su simple vez, héroe y tonto, pobremente me quede clavado en la sexta línea
de las tablas de Moisés; disfrutando mi cuerpo y montando a las sombras y bebiendo y fumando,
todos los días mi “brújula didáctica” se entrecorta con magnetismos de mujeres y nostalgias;
nostalgias de animales que jamás acaricie, que jamás levante sus patas, que nunca sentí sus pelos.
Así con la misma tristeza con que miro tu foto que se quedo incrustada en mi billetera.

420

no deberíamos tomar tan en serio a los silencios de Sabines.


Salitres de lomo a lomo como estrechos antiquísimos
acercan nuestros hombros prisioneros del sofá.
Canarios escurren con babas al aire en zopilotes
zumban sus aletazos de oreja a oreja de pico a pico,
trepan a nuestros brazos gusanos azufrosos
enfermos nematodos calcinados por la sed.

[Arritmia y todo eso].

-¿De que nos sirve sin el canto?

Pastizal quebrado de espiga altiva y perfumada
constelaciones de harina blanca echadas al desierto.
Intermitente y breve; salías del mar a todas horas
y a mí me consolaban tus escamas de sirena.

[Entonces suenan las campanas].

-¿De qué nos sirve el canto de sirena?

Mientras la balsa se derretía sobre el espejo
mis dedos rozaron la luz de sus cigarros,
cañadas de letra a letra ahogaron murmullos
indiscreto canto que se pronuncio en silencio.

[Vuelven los ecos del acrílico].

-Que hermoso es cantar para no decir nada.

eco I

Es que la poesía no admite el “sobres”,
por tratarse de algo fuera de contexto;
Vulgar síntesis del caudal de la flora marina,
agua socarrona que antecede suspiros salinos.

¡No sabe! No es nada de su letra oceánica,
Doble espejo sobre la tez abierta de su muerte.
Nos rodea su miedo de ostra citadina,
su miedo a volverse lo que sus raíces prometían.

Agua de los vórtices que le advierten cantos,
eco de todas sus caricias partidas en mi nuevo lomo.
Asno de mar que sobrecarga sus noes y mis sies,
-como a la liturgia.
Sin embargos de miradas al maíz como a los hijos.

Ah! Tan breve y solitaria recorría el paramo;
Yo quise atizarle su voz que ahogaba cicatrices;
Mas mi voz quedo tendida como hielo para siempre,
cuando sin más mi entero yo; jamás volvió a creerle.

(Sin titulo II).

...Quiero tu lado salvaje, no necesito palabras
Quiero sacarme las ropas, que no me sirven de nada...

Fito P.


Salvajes somos; entre la luz y la sangre,
si a usted las palabras le hacen la costra sobre la herida;
espejo de hiel que entrecorta al delirio,
dejemos pues los trozos de aire que desprenden escondidos.

Sacúdase mas aun la liturgia del suave textil que le derrama al cuerpo;
deje la seda del gusano al árbol,
brote de baba nematodica que adolece;
[síntesis del columpio y sus variables al vuelo].

Nada sirve; usted lo sabe, buscamos, buscamos.
Aire de zopilote a zopilote regurgitar sueños.
Sin embargo le acompañare a encontrar las plumas batidas;
-No a buscar.
Revueltas todas: entre sal y silencio.
(sin titulo).

Aliento entero que nos persista flotando a través de sus noes.
¿Es mucho pedirle que no calle?

nostalgia

Superficies de ceniza; ¿quién podría pensar en algo más?
Es todo lo que queda, una sola brizna de locura requemada e infértil,
secos rodajes de filmes absurdos, miles de hojas con letras escritas;
letras sin fin, plumas duras enmarcadas;
[el eterno despertar con el vacio latente del mismo retorno]

Eco marchito de voces innombrables,
los mismos textiles derramados sobre la piel,
los abismos profundos donde la soledad es un barco sin proa;
vestigios de imágenes sin sentido,
horas y horas de sonido que asemejan música,

-El verbo sin espera.

Caricia marchita de un recuerdo desabrido;
una reminiscencia de minerales y frutas descompuestas.
Hielo rojo sobre los reflejos de humo,
césped de alquitranosas pirámides invertidas;
triángulos de olores a reses partidas,
venas cargadas de granos espejismos;

¿Quien podría pensar en algo más?
Tal vez las sierras se quedaron contigo,
tal vez la penumbra de faldeos escarpados evocaron tu locura
y en procesión de botas deslavadas finalmente
usted y yo nos separamos.

domingo, 10 de abril de 2011

XI

Esta noche sostuve sus labios de sirena,
mis dedos dibujaron comisuras celestes,
aire de mar; aliento de arenas salinas,
cantos de aves dialectos; brújulas astrales.

Constante y breve oleaje de su beso tibio
recorre los pardos espejos naufragados,
que en lo alto su vigilia de faro se disipa
y mi alma de velero se extiende inagotable.

Eche mis raíces de agua sobre su oleaje,
ya mis brazos de arrecifes lunares
rodeaban su cintura de seda marina,
ya mis islas todas sosegadas encallaban .

Esta noche la sostuve mirándola en el cielo,
fugitivo instante que mi alma oceánica
perpetuara por siempre en el vaivén
de su beso salido del cenit de las espumas.

X

Todas las soledades llevan tu nombre,
todos y cada uno de los momentos
en que mi alma se ha vaciado hasta quedar extinta.
Todas las soledades llevan tus tonos de cabellos;
todos aquellos con los que dormí mil noches;
todos sus nombres los recuerdo.

[Todas las edades, todas las miserables capas, todas].

Mi cuerpo revuelto en la penumbra
se retuerce en contorsiones de agrio pasado.
Sus ensayos, sus tesis, sus preguntas, sus dialectos,
sus llamadas, sus locuras, sus caricias,
sus mentiras, sus ausencias, sus distancias,
sus dolores, sus angustias, sus viajes, sus bufandas,
sus eternidades, suspendidas, todas quietas,
incrustadas para siempre en este espiral,
circulo de fuego y semen, tiempo y huesos;
polvo del polvo de su tierra, de la tierra de su muerte,
de su muerte mía.
Tierra de su caja,
tierra de mis ojos que lloraron hasta secarse
como dos pedazos de madera.

¿Acaso llevaste alguna vez mi mano en el desierto?

Profundamente se que ya no estás conmigo,
mi espalda se quiebra como una paja de trigo,
mis brazos sostienen tus sombras en las noches,
mi boca le habla mientras estoy dormido,
tan breve que fue, tan corto quedo todo,
tan pequeño, tan triste, tan limpio.

Mi canto te llama por las madrugadas,
partido el cuerpo por la grieta del olvido,
se esfuma y siguen mis pies andando todos los días,
todos los días sobre la tierra, sembrando las mismas cosas,
dejando las mismas huellas.


Mi alma te busca entre las marañas y los vórtices que fuimos,
haciendo a un lado los menesteres del espacio,
del tiempo, del olvido.
Traba la quijada ese olor de huesos rotos,
de carne roja cortada por el sol,
de sueños que cayeron lentamente hasta volverse el mismo abismo.

[Me duele tanto que no estés conmigo].

Me duele tanto que tus pies ya no anden mas sobre esta tierra;
La tierra que dejaste para que yo te siguiera escuchando,
los grillos y las estrellas y este terrible dolor maldito
que me hace escribirte aunque ya jamás me leas.

Medicina Eólica

-dice el médico que tengo el pulmón izquierdo afectado.
¿Cuantos cigarros se fuma diario?

[La ventana del consultorio, es un recuadro Caravaggiano]

- No sé 3,7, no sé.
Mmm... - Acomoda sus anteojos. Me mira de reojo.
¿Es que a usted no le preocupa su salud?

[Que hermosa forma tiene el viento de batir las persianas].

Sabe, los análisis muestran un cáncer de pulmón,
suele originarse a partir de células epiteliales,
y puede derivar en metástasis e infiltración
a otros tejidos del cuerpo.
-¿Sabe una cosa “doctor"?
Usted es un poeta de la medicina eólica.
Supo nombrar mi falta de cantos;
mi silencio de aire seco alquitranado,
semilla de alientos que no crecen
una verdadera tos de las palabras.
-y sin hacer alarde lirico.

[Que bellas las canciones que mama cantaba].

IX

...te observo desde hace un tiempo, se cómo es que se mecen tus palabras;
hay una hoja que se contonea en bellos compases de silencio.
te miro. A veces miro la careta que superpones anticipando lo que presientes
inevitable.
Brillos de meditaciones ancestrales despuntan en finas y breves tonalidades,
contornos de antifaz sobre antifaz, sobre otro.
Hay una línea que nos atraviesa; suena como la obertura de alguna danza fúnebre.
Aquel sendero se ha trazado en previas escenas, en mas antiguos momentos,
nosotros venimos recorriendo sutilmente nuestros tiempos, - los de siempre.
Pese a todo
Quiero a veces tan solo elevar un canto; uno que traspase los puentes de aire,
uno que caiga al suelo de tus pies, uno que crezca verde y limpio junto a tus rodillas,
un canto que en lo alto se disipe, cuando tus ojos lo miren llegar junto conmigo.
Un silbido de acrílicos y formas pitagóricas, de trazos sobre césped de papel,
un canto que hunda este silencio sin luz.

Un canto que no incurra en lo vulgar de las palabras, un soplo de silencio para ti.

lunes, 28 de marzo de 2011

la serie del I al VIII son guiados por la transparencia noctura del faro.
usted sabe de cual isla.
Le agradezco tanto.

VIII

VIII

Nos conocimos tristemente,
fue algo nuestro.
Antes vivíamos como las bestias,
asustados y enfermos en la antesala de la muerte.

Tristemente nos fuimos conociendo; tristemente.
Nuestros corazones se abrieron
al ponerse el día
y fuimos extraídos lentamente,
como la sangre y el agua.

Tristemente también nos alejamos; tristemente,
la piedra de aire que tendía los puentes,
puentes de sudor,
cayeron sordamente con nuestros cuerpos trenzados.

Tristemente también nos fuimos extrañando; tristemente.
Mis brazos de otoño aun la sostenían en hojas,
cuando nuestro suelo de hambre
ya buscaba el agua del invierno en el desierto.

Tristemente también nos olvidamos;
Tan tristemente.
Una noche mientras no trazaba la frontera de su cuerpo;
Su cuerpo que fue blanco
como la espiga,
tibio como el arroz,
blando como el fuego,
alto como el día y triste;
Triste su cuerpo, triste.
Triste y alegre como yo.

VII

VII

...entonces se me ocurre que un átomo que tiene el peso de miles de soles,
tal vez podría meter en un conflicto al asunto de la malla en que suspendemos
este brevísimo universo.

Asi que se me ocurre pues pensar en otras cosas; sabes que también,
existe otra clase de polvo estelar. Por ejemplo toda esa cantidad de materia
que deambula en el cosmos de tus ojos. También es un asunto que suspenderemos,
- por el momento.

Entonces viene la teoría tan elegante de las super cuerdas; yo pienso en eso cada vez
que se me ocurre el asunto de la reproducción; como podríamos diagnosticar la breve
onda que conforma los átomos de carbono, y que estas a su vez
forman otras partículas mas complejas?
por ejemplo; la madera, con aquella que tal vez desde otro punto menos condensado
alguna otra vibración en forma humana, quizá configura el bote; aquel que reanima
otras ondas mas marinas; por que el asunto del mar no es elitismo galáctico: hay otros mares.

Sin embargo los teoremas no se enfocan en las cualidades del bote; ni en el viaje que este
realiza.

Entonces; la idea es sumamente superficial; aun para la física. Donde una ecuación nos sirve
tan solo para diagnosticar si el bote es bote o la isla es isla.

Así pues la idea de la onda aurea; catalizadora de materia, sea cual sea esta, me tiene pensando
en la parte del cosmos que habita en parpadeos; es un despliegue de soles, y no solo por el peso
que transmuta en esta malla donde siento que me hundo cada vez que estas cerca;
si no por el hecho de que la física cuántica parte de una mirada y finaliza en otra, este intercambio
de materia inorgánica visual sucede como la teoría lo plantea; cuando dos personas
se sientan a platicar (en cualquiera de sus dimensiones paralelas) acerca del universo.

VI

VI

(las olas soplan). Todo lo demás es silencio.


a)
el capitán murió
en
busca de sirenas; el,
que le debía todo al mar.


b)

otros hijos oceánicos nos nombran; suenan como el canto de las gaviotas.



y c)

(a modo de metáfora acuática).

nomenclatura marina; desierto; arenal; trocitos de piedra y hombre.

V

V

Rápido que tengo prisa; vamos a saltarnos lo que estorba, "tu sabes como es esto".
Esta isla en que finamente posas tus pies se llama locura; llevo meses viviendo en la isla.
Me gusta despertar y batirme las alas; para presentir el horizonte tan firme y distante.

Cuando vienes acá; me lleno de besos, me acicalo y también me desayuno lentamente;
a veces con drogas a veces con peces.

Cuando vienes acá; el aire se hace claro y transparente, suena como la sonata de mi hermano
el grillo, ese que ya no duerme.

Pero si insistes en ver este paraje como cualquier isla a la que te has entregado; sirena y marino;
sal y rio, ojos y aguas, entonces brevemente te iras también convirtiendo en aquella ola que ya
estoy por olvidar. Tanto tiempo a solas hablando el lenguaje del mar, tantas veces varado en
tantas islas y tu tan lejos y tu tan cerca. Pero eso si;
- y esto es tan firme como la superficie del aire.

si tu te habitas y te abres, y
dejas que los granos de arena te penetren y los viejos soles den la sangre roja y amarilla al nuevo
amanecer; entonces mi cuerpo será como el puerto de esta isla y andaremos en las olas o en las
alas o en los soles; vigilando juntos esta isla de locos.

IV

IV

breviario del éxtasis;

I

Sale el sol.
Tengo un trabajo/ cae la noche. -lunar y sombrero del día.
Una forma de pensar mientras se duerme/acarrea los sueños.
Viene el deseo/muerte/deseo/muerte.

II

Una vez que brota el loto del pantano/el hombre siente su propia naturaleza de resurgir.
-naturaleza incompleta.

III

Ella me mira.-Que afortunado.
La soledad de los terrenos parece ya una abstracción escenográfica.

IV

como puedes verme si soy tan transparente?
Es acaso otra analogía de la irracionalidad?

V

Yo que tuve ya no tengo.

VI

Viene el deseo después de la lluvia de meteoritos; sales de la caverna asustado y húmedo/herido.
-Hay que ir allá tras la colina, donde hay mejores animales, mejores arboles, verdes y altos llenos de frutos,
ahí podremos descansar bajo sus sombras y beberemos algún brebaje del maíz.

VII

Muere la mujer que amabas; los arboles son secos, el maíz se acaba; los animales también mueren.
Donde están los brebajes del maíz o la cebada?

VIII

La soledad delira. Y busco compañía.
idos/soid/isod/Dios; inventa.

IX

Solo para quedarnos mas solos.

X

Y volver finamente al origen del éxtasis.

III

III

…si veo una foto; entonces una línea asoma. Asoma de un mundo siempre mejor; por que una foto no es más que un recorte de un instante que se convertirá con el tiempo en pura nostalgia. (por su naturaleza imprecisa).
Nostalgia de dinero, de poderes, de deseos, de fiebres, también de viajes donde se usaban las dos piernas, de exposiciones de otras fotos, de amores perdidos, de familia, de vacio.

Ese momento se transforma en agua o en hiel.

Puede ser entonces que la vista sea la de otro, y uno mismo ya no exista si no en la conservación del recorte.
Recorte digital; es mejor aun para la metáfora.

Hay que tomar mas fotos, muchas mas*! dejemos regado nuestro paso entre los aleteos del zopilote.




*porcentaje basado en IBH (Índice de Banalidad Humana).

TAROT

TAROT

17 de febrero de 2011

El tráfico acostumbrado de un jueves por la tarde en el centro de la ciudad, los vendedores ambulantes en sus bicicletas, la señora que vende donas afuera de la tienda de telas, todo ese paisaje urbano me acompaña hasta la fuente de una plaza;
-Me gustan como brillan las gotas de agua con el sol, no se por qué diablos caminé más de 3 kilómetros para ver gotas de agua brillar en una fuente llena de fango, pero por suerte, en mi morral siempre hay lápiz y papel, quizás unos cuantos bocetos justificarían el paseo.
Sentada en una banca, haciendo algunos garabatos, observo a las personas que, al pasar, intentan echar un vistazo a la hoja blanca con unas cuantas líneas que descansa sobre mis piernas, curiosos como niños algunos se acercan y preguntan, incluso, se ofrecen para ser dibujados, conversamos un poco, hago unas cuantas líneas rápidas y les regalo la hoja donde aparece su rostro como recuerdo.
Saco otra hoja y comienzo los finos trazos de un faro que esta frente a mí.
-Amiga quieres que te lea el tarot? , solo diez pesos, si no le atino no me pagues
El chico me toma por sorpresa, no sé qué decir pero su actitud ligera me impide decir que no
-Diez pesos? , está bien
-Que quieres saber?, Puede ser del amor…
-Sí, del amor está bien.
-Bueno, puede ser sobre dos personas. Quieres?
-Sí sí, de dos personas está bien

Saca las cartas que están envueltas en un pañuelo morado, son grandes como la palma de una mano, las imágenes eran distintas de cualquier tarot que hubiera visto antes.
-Piensa en esas dos personas, revuélvelas como tú quieras, pártelas y acomoda cuatro aquí, otras cuatro abajo y tres más abajo.
-Listo
El chico abre todas las cartas, las observa un par de segundos y yo solo espero a su interpretación.
-A ver… tuvieron una relación?
No estoy segura de quien habla, pero respondo que no
-Con él se te abrió una puerta al amor, eres buena amiga y él te ha sido fiel…
-Jajaja… fiel?, bueno… la verdad no creo…
-Sí, él se ha mantenido contigo por mucho tiempo, te quiere, tiene problemas para expresarlo, para comunicarse, pero en verdad te quiere… te hablo de a quien conociste primero
-Si…lo se
-Del otro…. Bueno pues… él también te quiere. Tú lo estás curando, estas sanando sus viejas heridas. Él representa la opción estable y conveniente, los dos pueden llegar lejos juntos, sobre todo en lo material, pues se motivan uno al otro, pero para ti no es suficiente.
Las últimas cartas me hablan de ti y los obstáculos, estas siendo egoísta, quizás intentaste mantener una relación con los dos, cuando te quites el egoísmo todo tomara su lugar.
No se me ocurre nada que decir o preguntar, esto es así y yo ya lo sabía.
-Le atine amiga?
-Si, gracias, mucho!, toma tus diez pesos.
-Gracias, mucha suerte
-Bye
-Adios

Necesitaba que alguien fuera de mi me dijera lo que siempre había tenido adentro. No era nada nuevo, solo era mas claro y mas simple cuando alguien mas lo decía.

La plaza había quedado en la penumbra, los faros encendidos y el ruido de la gente que regresa a su hogar me hicieron darme cuenta que era tarde y había mucho que caminar y pensar de regreso a casa.

teorema de las cartas de ella

teorema de las cartas de ella

ella tiene las manos extendidas; yo la miro desde hace rato por la forma en que se apoya a la orilla de la fuente, posee una forma de mirar y crecer desde dentro como una enredadera que absorbe y devora lo que le rodea. Ella se acomoda el cabello y recoge del suelo algo que no alcanzo a percibir; sigue con las manos extendidas. Mi interés brinca de pronto cuando comienza a hablar sola, esto me llena de curiosidad, y decido acercarme también un poco mas/sigilosamente.

Ella revuelve sus manos finamente, aquella textura de palmas, de pronto me pone a pensar en otras cosas; por ejemplo: como seria tener sus manos posadas sobre mi cara alguna tarde de este breve invierno?

Habla sobre la suerte de algo, parece que reconoce símbolos en sus manos y los lee, como si en ellas se posaran una clase de cartas. Intrigado, pero de veras intrigado, me acerco otro poco, una parvada de palomas se bate de pronto en el corazón de la plaza y ella inclina su cabeza sobre su hombro y me percibe; aunque me ignora.

Desde un punto mas cercano la escucho asentar que es cierto lo que le dicen, lo que le dice el otro, estoy confundió pero emocionado, al final parece que se despide, saca de su morral una moneda y la tira en el fondo enmohecido de la fuente, sonríe.

Cuando se queda quieta, tengo un gran interés de acercarme a hablarle un poco, pero el cuadro es tan hermoso y completo, que intervenir en ese instante lo volvería ordinario, se levanta y se va, y yo me quedo viéndola todavía, sentada a la orilla de la fuente, la mujer de las cartas en las manos; las cartas que no existen.


18 de febrero de 2011

II

II

…la semana pasada note que estaba muerto. Al principio una gran tristeza me embargo por completo, dure varias horas llorando y pensando en que no había tenido ni la oportunidad de asistir a mi funeral; yo que tanto me quería.
Cuando deje de llorar, o cuando ya no sabía por que tanto sentimiento, recordé una buena parte de mi infancia, también se parece el llanto de infancia al llanto de la muerte, al menos de la mía. Es una sensación tan dolorosa y profunda que puede incurrir sin exagerar en el ahogo. - peligroso en la infancia, pero absurdo en la muerte.
Recordé como salía a jugar por los medios días en el recreo, los columpios de mi escuela, el jardín tan misterioso, los huesos de aguacates, que para ese entonces no podían ser mas que huevos de dinosaurios.

Otras ideas se incorporaban, más tardías y a veces más adelantadas; como en esas novelas de Cortázar, mi cuerpo todo estaba en los brazos de mi padre y el me cantaba una música de arrullo; - tal vez la única vez que me cantaba. Mi cuerpo reposaba en una cama de un hotel y semi desnudo también desnudaba a una mujer, turbio; atmosfera de calor y humedad, colores de ocre y bermejo difuminados y matices de caricias atropelladas e intensas. Posada sobre mi decía todo en lenguas muertas y en húmedo susurro llenaba mi oído con oscuras perversiones. Una taza de café está en mi mano, mis pies cruzados no están relajados; siento el frio más intenso de mi vida y ella está sentada del otro lado de la mesa; como dos desconocidos, me llama de mil formas menos con mi nombre, me explica de mil modos menos con lo cierto, me mata lentamente y lentamente me deja; ella también se va, se va para siempre. Mama me despierta en la mañana y me da el uniforme de la escuela, yo suplico por un momento mas para sumergirme entre el calor de las cobijas; ella como siempre haciéndose la estricta; me dice: - diez minutos mas y pá la escuela; - me deja dormido toda la mañana. Mi hermano destripa una rata frente a mi de 9 años; la imagen es bastante atroz, sangre en los tenis de los dos; rata partida. Miro las calles tan torcidas y metálicas desde aquí, el viento mueve las rejas de la torre latinoamericana, cuando me doy cuenta de que irremediablemente estoy jodido; No es el viento, no es la imagen, no es humedad, no es rama, no es lagrima, no es la infame locura de los sexos, no es la canción ni la cuna. Fue la bala que me dio en la frente, la semana pasada.
…después; oscuridad, luego silencio, luego la nada.
17 de febrero de 2011

I

I



volver; suena la motocicleta a lo lejos, pasa frente a mi mientras fumo un cigarrillo. Hay un olor casi intoxicante a pollo asado, las calles abren paso a las primeras camionetas del día, las fachadas se visten también de agua en sus banquetas y las tienditas abren de par en par sus rejas hacia el paraíso. Aquel caballo jala la carreta llena de leña y trozos de carbón; piezas selectas solamente.

Esta clareando allá a lo lejos, la horizontal de la montaña lejana despunta en colores fuera de la paleta urbana, salta también una rana moteada, encima de otra se postra y la corteja sin vergüenza, la otra por lo encimado contiene el brinco y recupera su forma anfibia posando digna ante el atrevido ataque. Otra voz de asno quiebra mi atención y lo miro de cerca.

Una procesión de aves de rapiña surcan el poniente, su forma de vuelo tradicional esta finamente disfrazada; vuelan ligeramente en "V" como los patos en invierno,
como es que aquel pozo contiene tantos alacranes?


Una vieja pone su mano frente a mi y me saluda, toma la mía mientras la abre y coloca un clavo largo y oxidado; me susurra en un dialecto familiar a mi de otros tiempos, de otras eras. Se aleja mientras despide un olor a tierra mojada, como una brisa se corre y se evapora. Todos son testigos de aquello, pero disimulan el triste instante de mi desafortunado encuentro, un niño comienza a llorar asustado, su madre lo coge de los brazos y lo carga; lo conforta con palabras de madre. Como quisiera que a mi también me cargara.

Noto que en mi mano ya no hay nada; una línea asemeja el paso de un avión a lo lejos, el frio llega también de pronto; atardece. Dicen que hay era polar, dicen que el frio será severo y largo; suena como a una fabula del rio, donde el salmón muere por conocer al mar. El mar que ya no esta tan frio.

Cuando la hora sobreviene y cae sobre la lapida y el estiércol por igual la noche, el sombrero del sol se posa para mirar también morbosamente, a veces con el ojo todo abierto, a veces también en una orilla, mientras suena el grillo que no canta pero truena de exoesqueleto y solloza con las patas todas rotas y se contiene por no caer en el canto de su paradigma, me conmueve tanto su infame reflejo que mis piernas también se me quiebran y el sonido se me quiebra y el interior se vacía como en el arroyo de los peces muertos, en el arroyo sin agua; cuando el corazón ya no llora si no vuelve.

jueves, 17 de febrero de 2011

martes, 25 de enero de 2011

por eso

por que en mi corazón,
franja que limita al animal
oscura silueta de lo interno
habitan tantas cosas?

no es por nada pero imagino
que tal órgano
lleno de sangre y tiempo,
carga con demasiadas cosas.

es posible citar momentos,
solo para no entender,
solo para hurgar quirurgicamente,
solo para caer en el abismo.

debe ser fantasía de dos,
uno vive cerca y lejos de la muerte
el corazón colapsa y crece,
pero no te extraño.

domingo, 9 de enero de 2011

delicados

Luz.
25 cigarros, empaque ambarino.
Sujeto; 1.80 centímetros.
Paso acelerado que recorre inútilmente parajes olvidados.
-anda en busca de memoria.

Luz.
24 cigarros, empaque ambarino.
Mujer; proporción desconocida.
Anda de la mano con ella, ella que aun no existe.
-anda seguramente de la mano de nadie.

Luz.
23 cigarros, empaque ambarino.
Cuerpo de vidrio, precisión absoluta de ocre y alcohol.
Anda empuñando sin prisa la botella.
-suerte de sabor a cebada y olvido.

Luz. Por favor, luz.
Veintitantos cigarros, empaque ambarino.
Desfiguradas señales emiten en la calle los peatones.
Pasa con dulzura inusual su mano sobre mi cabeza.
-está pensando en la primera vez que soñó con ella.

Luz, pero déjala encendida.
Menos cigarros.
Encallado en el sillón de la sala emite mi nombre sin piedad,
Suena como la ballena partida en aguas japonesas.
-está pensando en la muerte seguida del sexo que merece.

Oscuridad.
Vacio insondable, soledad absoluta.
Rindo mil homenajes al momento de estar quieto.
Mas varado que la ostra del mundo tu nombre ciega al cosmos.
-somete al futuro en detallado incesto de animales.

Después. No hay nada.

Estudio 204

Estudio 204

Con claridad abren las alas los altos edificios de insurgentes
De aquellas sombras inmensas emerge la gente velozmente
Suenan las cosas a metal, vidrio, sudor y resplandores
Es la hora de llegar al centro del mundo, al centro del arte.

En sus cruces eternos, donde atravesar suena a albur vial
Los hombres y mujeres se amontonan en horizontal avance.0
Quiero ver más allá pero una mujer alta me tapa la vista,
Sé que estoy cerca; casi puedo escuchar sus inequívocas señales.

De pronto un abismo vertical se posa en mi camino,
Miles de ojos transparentes reflejan al sol en bellos destellos,
Precisión pitagórica; números y algoritmos me recuerdan al azteca.
Sé que estoy tan cerca que mi corazón está sufriendo, latiendo.

Dakota, sueños que se rompieron, sueños que soñaron otros,
Y que aun pese al producto indolente de escalas y arpegios a la luna,
Mi pecho se agranda cuando el recuerdo evoca sus paredes y alfombras,
Cuando veo aquel hombre parado mirando de reojo sobre sus lentes.

¿Cuando fue que te solté la mano?
¿Cuando fue que me perdí en desaires?
¿Cuando me quede tan solo?
¿Porque el silencio esta tan quieto?

Yo hombre

Yo hombre

Que nací del desgarre más grande de México,
En alboroto richter y adioses blancos.
Preso ya de la voluntad de mis padres,
Segunda semana del calor de marzo.

Se abren mis ojos en la ocasión exacta,
Se abre mi cuerpo como a una res perfecta,
Y suenan los gritos de otros niños
Y corre en todas direcciones la sangre de mi alma.

Euforia y disonancia de acordes de guitarra
Rompen en paroxismo de madre,
Quisiera tener más allá de todo instante
La sonrisa de ella y el ángulo de el.

Que vacio, que silencio, que momento.
Después, que llanto, que agonía, que misterio.
Te encuentro en mi incoherente genética,
Abismo transmitido por generaciones.

Te encuentro después en mis batallas,
En mis oscuras perversiones,
En la latente forma de morir día a día
Y en la locura breve de la resurrección.

Tu no eres hombre.
Tu no eres talento, ni partículas selectas,
Tu no eres animal ni tiempo,
Ni el lugar que aprendiste a recordar.

Tu no eres memoria, no eres imagen,
No eres Dios ni Demonio,
Tu no eres mío ni de nadie,
Tal vez tan solo instante.

Un tejido extraño y mortal
Lleno de miedo y nostalgia,
Amor roto y perdido,
Física cuántica y aromas de especies raras.

Cuando salta el corazón del pecho
Te sientes afortunado.
Cuando regresa desangrado y herido
Fatídico y maltrecho.


Hambre de mas, hambre de tiempo,
Sueños naturales, ojos de venados.
Virgen de los mil amantes,
Sueños naturales, ojos de venados.

Vas por la mañana a buscar uvas,
Llevas en las manos la canasta abierta,
Trepas a las montañas eres libre,
Solo para volver al ocaso más vacío.

Te jactas de tu erguida postura,
Conoces artes y ciencias,
Sales con las manos en las bolsas al cine
Y encuentras otros como tu, impostores.

Se abre entonces el día.
Suena la mejor línea de Segovia,
Truenan inmensas las cosas contra la ventana,
Y el mundo es tan solo una parte de la mente.

Hombre ya amanece y estás muerto.
Breve brevísimo efímero y banal.
Amanece y no hay ya nada,
Eterno, infinito, perpetuidad mortal.

Eclosión

Eclosión

Nbderastigal ecordiolis na piremantigas espumirefumas.
Uprimerticalester abdicatudiestini nagh inturis,
Manefustares entrecordicos mastemopitalis,
Ser puestaconmather incotarentis ub.

Siemenicus aspergaticalesterines enterpolicalipostae
No es, is adies.

Mantercoles injuriad malapasta sopermalicomentas,
Queipocalis sabeitas della loquipaster ies lat ivita,
Nomiratis masayeiser delicoes ita ec mondo.
Nomitas est coesticoestion dep miratis eli copae cieetas.

No es, is nativitas.

Muh jerpalquesbetas est trataes micolipaes det corata
Masdt cuanterpolicos eaper lae animata,
Soloytor elt corata hablataes.
Nomajundares loe quet nuc naes loe est loe sea filiaes.

Eclosionataes unicales solipandrecopilatas est
Mast in animata nuc naes sufricolfarepaster
Cuas nipoes al corata est.
Eclosionates esu volveratas tue se une infantitaes.